Según las propias palabras del presidente ejecutivo de SegurCaixa Adeslas, Juan Hormaechea, su compañía es una de las que se muestra partidarias a que en un corto período de tiempo, se incentive fiscalmente el seguro de salud, para de esa forma “acelerar el papel del seguro privado de quitar cargas al sistema público de salud”, en un debate que se vienen manteniendo prácticamente desde la llegada al poder de Mariano Rajoy y su equipo.

Hormaechea ha declarado también que, en consideración del actual estado de las cosas, en las que cada vez mayor cantidad de personas se inclinan por los servicios de salud privada, lo que favorece a la administración pública por el ahorro de costes que le significa, ambas partes de la industria se encuentran obligadas a llegar a algún acuerdo en breve, o al menos, el comenzar una discusión clara acerca de los recortes que deben hacerse en la esfera estatal de estos seguros.

Por otro lado, el funcionario no evitó referirse también a otra de las cuestiones que necesitan rápida resolución, la de los empleados de Muface, compañía en la que participan muy pocas entidades y en el que Adeslas tiene una presencia muy importante. Según su pensamiento, Muface es un modelo sanitario muy positivo, aunque considerando su rentabilidad escasa en los últimos meses, convendrá realizar un análisis exhaustivo de su visión a largo plazo.

Ya acerca de los balances de SegurCaixa Adeslas, que recordemos se encuentra participada por Mutua Madrileña y por CaixaBank, se ha informado que en el 2011 obtuvo un beneficio neto recurrente de 100,2 millones de euros, un 20,3% más que en el ejercicio precedente en términos homogéneos.

Pero además, si se contempla desde el momento de su integración en SegurCaixa Adeslas, el beneficio habría crecido un 84%; con un volumen de primas de 2.098 millones de euros, incluyendo la aportación de más de 104 millones en primas de salud y decesos de Aresa, la firma de Mutua Madrileña integrada desde mediados del año pasado.