Con la sucesión de los últimos días de la Semana Santa, los entes reguladores de la venta de seguros han anunciado que el crecimiento de las pólizas para las hermandades, a fin de evitar que problemas naturales, o artificiales, arruinen los festejos de los religiosos.

En este sentido, las propias hermandades han explicado que la lluvia puede arruinar las procesiones de Semana Santa y también sus mismos bolsillos, al ser ellas las encargadas de pasear los pasos por las calles españolas. De hecho, incluso en los casos en los que no salgan los pasos, siempre hay una serie de gastos fijos que puede rondar los 15.000 euros. “Contratar una banda para el palio, la cera de las velas, las flores… Todo supone un gasto”, manifiesta en este sentido Jesús Pereira, de la Hermandad Padre Jesús Nazareni.

Es justamente por esta razón que la mayoría de estas instituciones han comenzado desde algunos años a contratar lo que se conoce como “seguros cofrades”, y que suponen una forma de evitar las pérdidas económicas que puede provocar la lluvia o cualquier desperfecto en los pasos, auténticas piezas de artesanía fabricadas con madera y oro, en muchos casos.

“Desde que el año pasado le arrancan el brazo al “Gran Poder” ya me creo cualquier cosa”, ha explicado Jacobo Saborido, agente de seguros cofrades, al respecto de las situaciones en las que son los propios “fieles” los que producen los destrozos sobre las instituciones y recintos donde se llevan a cabo los festejos.

En este sentido, las pólizas por incendios, robo de elementos de oro, que dicho sea de paso ha multiplicado su precio por la crisis, por accidentes de costaleros, y demás, suelen ser de los más buscados. Todo hace indicar que, finalmente, las hermandades han comenzado a encomendarse a algo más terrenal que las divinidades.