Debido a la insolvencia de ésta, la Dirección General de Seguros ha anunciado hoy el haber tomado control sobre la Mutualidad General Deportiva de Previsión Social para proteger adecuadamente el patrimonio de los mutualistas por estar en causa de disolución.

Esto, a raíz de que el patrimonio neto de la compañía es negativo en 853.000 euros, una cuantía inferior a la mitad del fondo mutual. Pero como si esto fuera no fuera poco, el déficit de provisiones técnicas a cubrir es superior al 10% y el margen de solvencia ha sido denominado como “insuficiente” por sus propios economistas.

Al respecto, mediante un comunicado de prensa, la Dirección General de Seguros se ha encargado de explicar que, de acuerdo a sus últimos datos, pertenecientes al mes de septiembre del año pasado, se ha decidido por adoptar estas medidas de control especial, que consisten básicamente en prohibir a la entidad disponer de cualquier bien de los que sea titular. Entre ellos se mencionan bienes inmuebles, valores mobiliarios, cuentas corrientes o depósitos, activos financieros o pólizas de seguros.

De igual forma, más allá de estas atribuciones que se toma la Dirección General de Seguros, la misma no podrá realizar, sin previa autorización, actos de gestión en los que se asuman deudas, contratos o se concedan préstamos, avales o garantías en nombre de la Mutualidad General Deportiva de Previsión Social.

Por otro lado, desde ahora mismo, la compañía tiene un mes para formular las alegaciones que crea oportunas contra las medidas de control especial adoptadas, aunque Seguros le recuerda que debe convocar en un plazo de dos meses a sus mutualistas para tratar de recuperar la viabilidad de la compañía, ahora en causa de disolución.

Finalmente, y dado el posible caso en el que la Mutualidad no buscara fórmulas para volver a ser viable, Seguros advierte de que se procederá a su disolución administrativa.