El nuevo gravamen afecta a México, Japón, Corea del Sur, Canadá, Alemania y Reino Unido; la medida ha causado tensiones internacionales y caídas bursátiles
El expresidente de Estados Unidos y actual candidato republicano Donald J. Trump ha dado un paso más en su estrategia económica nacionalista al imponer un nuevo arancel del 25% sobre los vehículos importados, con efecto inmediato a partir de este miércoles. Esta decisión, anunciada desde la Casa Blanca, marca un regreso a las políticas comerciales agresivas de su primer mandato, bajo el argumento de proteger la industria automotriz estadounidense y equilibrar el déficit comercial.
“Nos han quitado muchísimo, amigos y enemigos, y francamente, los amigos han sido a menudo mucho peores que los enemigos”, declaró Trump al anunciar la medida, que eleva la tarifa de los automóviles del 2,5% actual hasta un 27,5%. En el caso de los vehículos eléctricos provenientes de China, el gravamen ascenderá al 125%, al sumarse a los aranceles del 100% impuestos durante la Administración Biden en agosto de 2024.
Países más afectados por la medida
Los principales perjudicados por esta política son México, Japón, Corea del Sur, Canadá, Alemania y Reino Unido. Estos seis países fueron responsables del 87,8% del total de automóviles importados por EE. UU. en 2024, según datos del Departamento de Comercio.
México encabeza la lista, con un superávit comercial de 45.400 millones de dólares, seguido por Japón (39.900 millones) y Corea del Sur (35.900 millones). La medida también afecta indirectamente a empresas estadounidenses como Ford y General Motors, que importan vehículos y componentes desde plantas situadas en México y Canadá.
Aunque las autopartes incluidas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) estarán exentas del nuevo arancel, la industria automotriz en su conjunto, tanto dentro como fuera del país, prevé serias repercusiones.
Una ofensiva comercial más amplia
Los aranceles a los automóviles forman parte de un paquete más amplio de medidas que Trump denomina “aranceles recíprocos”. Según esta estrategia, Estados Unidos aplicará tarifas espejo equivalentes a los aranceles que los países imponen a los productos estadounidenses.
Una tabla recientemente divulgada por la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. expone esta política comparativa: mientras China cobra un 67% en aranceles a productos estadounidenses, EE. UU. impondrá un 34% de forma “recíproca”. Países como Vietnam, India, Suiza, Tailandia y la Unión Europea también aparecen en el listado con tarifas que duplican o triplican las que Washington aplicaba hasta ahora.
A partir de hoy también se espera la entrada en vigor de un 25% adicional sobre productos agrícolas europeos, así como aranceles a importaciones provenientes de países que comercian petróleo con Venezuela. En el caso de México y Canadá, la negociación de sus aranceles continúa en reuniones bilaterales con el Departamento de Comercio estadounidense.
LIBERATION DAY RECIPROCAL TARIFFS 🇺🇸 pic.twitter.com/ODckbUWKvO
— The White House (@WhiteHouse) April 2, 2025
Impacto inmediato en los mercados
La reacción de los mercados internacionales ha sido contundente. En Wall Street, las acciones de Ford cayeron un 4,7%, mientras que General Motors perdió un 6,4%, en parte por su dependencia de las importaciones regionales. Ford vende en EE. UU. un 20% de vehículos fabricados fuera del país, y GM importa anualmente alrededor de 750.000 vehículos desde Canadá y México.
En Asia, los gigantes automovilísticos también se vieron afectados. En la apertura del jueves 27 de marzo, Nissan cayó un 3%, Toyota y Honda registraron pérdidas superiores al 2%, y Suzuki retrocedió un 1,3%.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, manifestó su preocupación a través de redes sociales, advirtiendo que “la Unión Europea responderá de forma proporcional a cualquier medida que vulnere las reglas del comercio internacional”.
I deeply regret the U.S. decision to impose tariffs on EU automotive exports.
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) March 26, 2025
Tariffs are taxes – bad for businesses, worse for consumers, in the US and the EU.
The EU will continue to seek negotiated solutions, while safeguarding its economic interests ↓
Un regreso a la política de America First
En paralelo, la Administración Trump ha reactivado el lenguaje utilizado en su primer mandato. En una declaración institucional emitida por Jamieson Greer, embajador comercial y asesor económico, se reafirma que la prioridad es «nivelar el terreno para los trabajadores estadounidenses, reubicar empleos, y reducir la dependencia de adversarios extranjeros», todo en nombre de la seguridad económica y nacional.
Ambassador Greer applauds President Trump invoking his authority to impose tariffs under IEEPA to address the national emergency created by the absence of reciprocity in our bilateral trade relationships.@POTUS’s trade action simply asks other countries to follow the Golden… pic.twitter.com/iBhq8Jo7Nq
— United States Trade Representative (@USTradeRep) April 2, 2025
Embajador Jamieson Greer
Para la Casa Blanca, esta política responde al principio de “reciprocidad”, pero expertos advierten que puede derivar en una escalada de represalias comerciales que afecte tanto a consumidores como a sectores estratégicos de la economía.
Las consecuencias a medio y largo plazo, tanto para la economía estadounidense como para sus relaciones comerciales con aliados históricos, están aún por verse. Pero lo cierto es que con estos nuevos aranceles, Trump ha dejado clara su intención de reconfigurar el orden comercial global, aún a riesgo de tensar la economía internacional.



