La crisis económica se ha instalado en nuestra vida cotidiana de muchas maneras. Los reajustes de precios, los recortes salariales y los planes para el ahorro de las administraciones nos dan una idea de la estrategia de empresas y entidades públicas para superar las consecuencias de una reducción de la actividad y de los ingresos.

Pero ¿qué podemos hacer nosotros? Pues, además de lo que casi por instinto estamos haciendo, como reducir los gastos, los consumos y planificar nuestra economía doméstica bajo unas condiciones únicas, algo más podemos hacer con algunas herramientas financieras con las que convivimos y que están ahí para apoyarnos en ellas.

Por ejemplo, con un tipo de ahorro muy particular, el de los seguros de vida que incluyen fondos acumulados que pueden ser retirados con flexibilidad. El seguro de vida que firmamos en su día, o que podemos contratar en cualquier momento con una entidad especializada, puede ser una fórmula de ahorro a largo plazo que puede llevar nuestro bienestar hacia el futuro.

Se trata de una estrategia muy simple para sortear cualquier crisis, pero también para superar muchos inconvenientes que podamos encontrarnos más adelante. La opción para el cobro anticipado de una parte del seguro de vida tiene por objeto afrontar, por ejemplo, los gastos médicos derivados de una enfermedad, es verdad que se trata de un cobro siempre limitado en el tiempo, normalmente por un periodo no superior a los doce meses. Pero también es cierto que ese recurso nos puede aportar liquidez en un momento en el que nuestros recursos económicos no den más de sí.

La póliza del seguro de vida con abonos anticipado nos permite saber cuando y que cantidades podemos retirar en el futuro para cubrir nuestras necesidades. Una consulta sencilla que puede hacerse con nuestro mediador de seguros. Por nuestra seguridad, por nuestro futuro.