A veces  nos sorprende la televisión, tanto pública como privada, anoche mismo me detuve en la 1, no quería perderme la presentación de un nuevo programa de entrevista conducido por la incombustible periodista catalana Julia Otero, la verdad es que se notan las tablas de una presentadora tan mediática y curtida en tantos programas de radio y televisión, hay grabados ocho programas de momento, hasta el verano, luego ya veremos. El primer invitado fue el torero Cayetano Rivera Ordoñez, la idea es invitar a personalidades de la literatura, la economía, la política, el deporte, etc. El programa resultó entretenido, ágil, la estética del torero atrapó absolutamente la interlocución de la periodista, el toreo Cayetano estuvo comedido, discreto  y muy emocionado cuando le tocó hablar sobre los recuerdos de sus padres. Me gusta la tauromaquia y, por ende, permanecí atento durante la evolución del programa.

Algo más tarde  y en el Diario de la Noche en Tele Madrid, noticias presentadas por Ana Samboal, una vez comentadas las noticias sobre las necesidades de capital de Bankia y la elevada prima de riesgo española, por encima de la barrera psicológica de los 500 puntos básicos, al borde de la intervención, acudió como invitado el prestigioso economista Luis Garícano, profesor en la mítica London School of Economics.  Realmente el diagnostico que expuso este afamado profesional de la economía no fue nada halagüeño. De las palabras del profesor se deducía que la situación es mala, muy mala, el gobierno de Rajoy debe de hacer mayores esfuerzos en recortes y medidas de austeridad, ahora con los datos de Bankia, necesita más de 20.000 millones de euros, la situación se agrava todavía más, será difícil que con estos mimbres podamos pensar en estrategias de crecimiento. Esta es la típica situación de tijera, de bloqueo en la dirección de la estrategia. Será difícil encontrar financiación para limpiar de forma definitiva el destrozo ocasionado por la displicencia en la concesión de créditos a la industria del ladrillo, no quiero ni pensar lo que habría crecido la economía española si ese disparate de millones de euros los hubiesen invertido en la economía real, en las empresas y en las fábricas, la manufactura y la industria del conocimiento y el talento. Lamentable. Tomamos una taza de café con Mr. Howard Schultz (1953), consejero delegado de Starbucks y nos dice que una de las razones de su éxito empresarial radica en la innovación y cuidar de nuestra gente, esta es la clave de todo, cuidarse entre todos. Una cuidada imagen entre empleados y clientes. En plena crisis económica mundial la compañía ha logrado gracias  a sus más de 17.000 cafeterias, un beneficio neto de 1.243 millones de dólares (990 millones de euros). Una vez más certificamos el éxito y la excelencia de una empresa que apuesta por la innovación y la satisfacción del empleado y del cliente.