Según han anunciado por estas horas distintos integrantes de la Cámara de Comercio de la Unión Europea que se encuentran representando a este ente en territorio chino, se especula con que alrededor del 50% de las empresas, más de 500, que tienen establecimientos y negocios en el gigante asiático, han perdido varias oportunidades de hacer dinero debido a los marcos regulatorios que allí se estilan.

Esto ha provocado justamente que muchas de las compañías que se encuentran en una situación similar, habiendo perdido millones de dólares y euros en los últimos meses, comiencen a sopesar la posibilidad de retirar la mayor parte de sus inversiones de China en los próximos años, como protesta y medida ante la frustración causada por este fenómeno.

Incluso, especialistas en la materia ya habían advertido en las últimas semanas que estos obstáculos de China, a la larga, podían terminar por provocar la ira de un buen número de inversores, por lo que el mundo empresarial estaba a punto de comenzar a mirar con recelo el mantener parte de sus ingresos destinados a esta región de Asia, y por el contrario, podrían buscar otros mercados emergentes que presenten más garantías.

Es por esto que según diversos estudios realizados en territorio chino en estas semanas pasadas, se calcula que aproximadamente uno de cada cinco integrantes de una compañía europea que posee inversiones en China piensa retirarlos a corto o mediano plazo, mientras que quienes analizan esa posibilidad a la larga son aún más.

De la misma forma, se da cuenta también de las crecientes quejas por parte de los extranjeros que se han presentado en Beijing, ante el interés del Gobierno local por proteger a las empresas que lideran la competencia, además de limitar el acceso extranjero a industrias prometedoras, en violación de sus compromisos de libre comercio, que parecen no ser tales.