Si estamos pensado en dar un paso al frente para hacer que nuestro negocio crezca, una idea interesante puede ser decidirse a vender nuestro producto o servicio a través de Internet. Si ya tenemos una página web de empresa, esta tarea puede ser mucho más sencilla, ya que contamos con un tráfico que visita nuestra página, y por lo tanto, es más fácil hacer llegar nuestro producto al cliente a través de la web.

Para las empresas que no cuenten con página web, el reto comienza por crear un “sitio” en la red, y supondría simplemente, en empezar creando un “lugar online” para nuestra tienda.

En cualquiera de los casos, para que la tienda tenga los mejores resultados, hay que tener en cuenta una serie de factores:

La publicidad.

Darnos a conocer es importante, podemos tener la tienda más eficiente, con los mejores productos y los precios más bajos del mercado, pero difícilmente tendremos éxito si no invertimos en publicidad. Para dar a conocer nuestra página en internet podemos recurrir a los motores de búsqueda, para lograr posicionarnos en los primeros lugares de búsqueda, también podemos anunciarnos en los medios de comunicación o utilizar las redes sociales para dar a conocer nuestra tienda.

La distribución.

Si se trata de vender programas informáticos o similares, este punto no es importante. Para el resto de casos, deberemos tener en cuenta que las empresas de mensajería añaden cargos al precio, pero siempre pueden optar por contar siempre con la misma y exprimirla para conseguir los mejores precios por grandes cantidades de envíos. En caso de entregas locales, podemos tener nuestro propio servicio de distribución.

Los tiempos.

El tiempo es un factor a tener en cuenta, una buena gestión del tiempo de entrega es fundamental para el triunfo de la empresa. Y para ello, debemos tener en cuenta, que detrás de cada pedido tiene que haber personas que reciban el encargo, lo gestionen y lo envíen de forma eficaz. No sería lógico, por ejemplo, que si tenemos un negocio de comida a domicilio y ofrecemos entregas en media hora, nuestro reparto sea rápido, pero no tengamos a nadie que revise en correo electrónico constantemente.

Las reclamaciones y cambios.

Muy en relación con lo anterior, y uno de los grandes olvidados en la venta online es el sistema de post-venta, precisamente por ello, puede marcar la diferencia y hacernos fuertes frente a la competencia. Internet está lleno de quejas de usuarios que tuvieron problemas en la devolución de productos defectuosos o que no cumplían con sus expectativas. Malo es que no hablen de nuestra empresa, pero cuando intentamos obtener beneficios, peor es que hablen mal. Organiza un sistema de devoluciones ágil, eficaz y con un personal de atención al cliente atento y, sobre todo, dispuesto a escuchar.

Vender en Internet es una gran idea para expandir nuestro negocio, pero antes de tomar la decisión de ofrecer nuestros productos en Internet, debemos tener en cuenta que el cliente debe quedar satisfecho y que debemos mantener los mismos estándares de calidad que en nuestra tienda física.

La venta en Internet conviene siempre que, tras analizar el mercado, y planificar la actividad, calculando las pérdidas y los beneficios, el resultado es positivo para las finanzas, y para nuestra empresa, y siempre que en este tipo de venta, podamos garantizar un servicio similar al que ofrecemos en nuestro negocio.