La decisión de contratar un asesor fiscal depende, claro está, de las posibilidades, tamaño o sector de la empresa o profesional. En general, para empresas de tamaño medio, que no dispongan de personal especializado en contabilidad y gestión tributaria, estamos ante una opción más que recomendable. En este post te mostramos los pros y contras de contratar un asesor fiscal para tu empresa o negocio.

Hazlo tu mismo

Siempre resulta más sencillo llevar las cuentas y fiscalidad de sus negocios a aquellos profesionales autónomos que no se ven obligados a realizar declaraciones trimestrales. Esto es, los autónomos que realizan actividades profesionales y para los que el 70% de los ingresos recibidos son retenidos o ingresados en cuenta. Asimismo, en el caso de aquellos profesionales que no tienen personal a cargo o que generan un bajo número de facturas y recibos, la gestión autónoma de la fiscalidad es la opción más recomendable.

ventajas y desventajas de contratar un asesor fiscal

 

¿Cuándo contratar a un asesor fiscal?

En general, siempre que se tenga personal a cargo o se deba hacer frente a obligaciones tributarias con regularidad (caso de las declaraciones trimestrales mencionadas anteriormente) es aconsejable contratar un asesor fiscal externo. En general, la mayoría de las PYMES (el 95% de las empresas que existen en España) no disponen de los recursos humanos ni del tiempo para asumir el control de las obligaciones impositivas y las cuentas.

De hecho, una de las principales causas de mortalidad empresarial prematura en España (firmas que no superan los dos años de andadura desde su fundación) viene derivada de esa incapacidad.

Cuanto mayor es una empresa, sin llegar a abandonar el terreno de las PYMES, el coste de oportunidad de la fuerza laboral aumenta. Queremos decir que el tiempo que se le ‘roba’ a un profesional de la plantilla para que lleve a cabo tareas de fiscalidad es tiempo que éste empleado no genera beneficios ni se dedica a la actividad económica propia de la empresa.

Otra ventaja de acudir a un asesor fiscal tiene que ver con la posibilidad de recibir orientación desde fuera acerca de lo que se está haciendo bien y mal en lo que respecta a la actividad diaria, control de gastos y gestión de la empresa.

Empresas como Javier de Benito, con servicios de asesor fiscal en Madrid, recomiendan externalizar este tipo de servicios, ya que la gestión de la fiscalidad de una compañía o negocio requiere un importante esfuerzo a la hora de actualizar conocimientos y estar al tanto de los cambios normativos y legislativos.