vivienda.jpegSi algo caracteriza al ranking de preocupaciones de los españoles, casi de cualquier edad, esto es el problema perenne de la vivienda tanto por sus elevados precios como por la falta de disponibilidad. Las causas que explican el comportamiento del mercado inmobiliario en nuestro país, con aspectos muy peculiares respecto a nuestro entorno, son de origen variado, desde el exagerado coste del suelo a los disparados honorarios de todos los que están implicados en el proceso, por lo que también las soluciones pasan por diferentes y difíciles medidas.

Respecto a una de estas facetas, el alquiler debiera considerarse como solución y sin embargo es quizá un problema. Hizo bien el gobierno al intentar implicarse en este asunto, algo que desprecian muchas Comunidades Autónomas, pero seguramente falló al crear un ministerio ad hoc cuando podía haberlo integrado en Fomento o mejor en Medio Ambiente, una de cuyas medidas estrella fue la Sociedad Pública de Alquiler (Spaviv) cuyo éxito ha sido limitado y a la que el Senado ha puesto en un brete instando su disolución. Queda en manos del gobierno mejorar este instrumento junto a la presentación de una nueva Ley del Suelo que mejore la existente cuya filosofía no se adecúa con las necesidades de los ciudadanos y sí más con los deseos de urbanizar todo lo urbanizable. Asimismo cabría gravar de manera más contundente las terceras viviendas adquiridas con fines especulativos.

Es muy posible que hagan falta otras medidas pero es imprescindible que exista un mercado del alquiler fuerte, dinámico y sobre todo barato. Mientras alquilar sea casi tan caro como tener una hipoteca ésto no se logrará. Es la hora de plantear alternativas.

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