En un contexto de gran competencia y baja rentabilidad, el panorama de las “lowcost” (aerolíneas que sacrifican servicios para el pasajero a cambio de tarifas bajas) no termina de clarificarse: cierres, fusiones, reducciones de flotillas, plantillas y destinos… Sin embargo, Vueling, la aerolínea española que inició su andadura en el 2004 con la campaña de vuelos a 10 euros, se perfila como un valor interesante, de buena rentabilidad a mediano plazo.

El reconocimiento y las negociaciones abiertas para su fusión con Clickair (aunque lo justo sería hablar de una fagocitación de Clickair), la presencia del otrora Ministro de Industria, Josep Piqué como presidente del grupo resultante y la buena acogida que los valores de Vueling han tenido en la bolsa (6,36% al alza) en las últimas jornadas, llevan a afirmar que la lowcost aún tiene mucho que ofrecer al inversionista en busca de beneficios al mediano plazo.

 
Ante las noticias del posible nombramiento de Piqué, las acciones de Vueling tuvieron un buen repunte: 5,59% (9,63 euros contra las 9,12 que cotizaba la semana pasada). Los analistas consideran que las acciones tienen una plusvalía que soporta bien entre las lindes de los 8 euros y pueden realizar un recorrido problemas hasta los 10 euros por acción.

 
La compañía cerró enero con un incremento de casi el 40% en su nivel de venta con respecto al 2007: 450.707 pasajeros.