Las primeras consecuencias de la crisis estadounidense llegan a España en la forma de un anuncio terrible: la planta Figuerelas de Zaragoza sufrirá un recorte de, por lo menos, 900 puestos de trabajo. La automotriz General Motors ha iniciado una “reorganización de plantillas” que afectará a 5 mil puestos de trabajo en Europa, y 74 mil en todo el mundo.

Todavía no se han apagado los ecos del anuncio de la semana pasada sobre las pérdidas de más de 27 mil millones de euros del gigante automotriz, y ya se siente la de choque en numerosos hogares españoles. El hecho de que la plantilla de Figuerelas se verá reducida a través de bajas incentivadas (remuneredas o en forma de acuerdos prejubilatorios) y en plazo de cinco años, no quita amargura a la noticia.

La planta zaragozana venía de celebrar su más alto nivel de producción anual (485.857 vehículos, 29 por ciento más que en 2006), y manufactura en exclusiva dos modelos: el Opel Corsa y el monovolumen Merivam.
Las condiciones de la reducción de plantilla aún están por concretarse en una reunión prevista para el 28 de Febrero en Alemania. El presidente del Comité de Empresa, José Juan Arcéiz (UGT) ha declarado su consternación ante una medida que castiga a una planta con el más alto nivel de productividad europeo.