SpaceX ya gana más con Starlink que con sus cohetes

SpaceX sigue siendo, para buena parte del público, la empresa que cambió la industria espacial con sus cohetes reutilizables. Pero sus cifras financieras cuentan una historia más amplia. El negocio que más ingresos aporta a la compañía no es ya el lanzamiento de satélites ni las misiones para clientes institucionales, sino Starlink, su red global de conectividad por satélite.

Según el desglose financiero incluido en el S-1 de la compañía y recogido por distintos análisis sectoriales, SpaceX generó 18.700 millones de dólares de ingresos en 2025. De esa cifra, aproximadamente 11.400 millones procedieron del segmento Connectivity, impulsado por Starlink. Esto equivale a alrededor del 61 % de los ingresos totales. El negocio espacial tradicional aportó unos 4.100 millones, mientras que el segmento de inteligencia artificial, vinculado a xAI, Grok y X tras la reorganización corporativa, sumó unos 3.200 millones.

La lectura es importante porque cambia la forma de entender SpaceX. Los cohetes siguen siendo la base tecnológica y estratégica de la empresa, pero la conectividad se ha convertido en su gran motor económico. La infraestructura orbital que empezó como una forma de desplegar satélites propios ha evolucionado hacia una plataforma global de acceso a Internet, servicios empresariales, conectividad móvil, acuerdos con operadores y contratos para sectores como aviación, defensa, transporte marítimo o zonas rurales.

Starlink se convierte en el gran motor de ingresos

El crecimiento de Starlink refleja el paso de SpaceX desde un negocio aeroespacial basado en proyectos hacia un modelo con ingresos más recurrentes. Lanzar cohetes puede generar contratos relevantes, pero cada misión tiene un ciclo, un cliente y una ejecución concreta. Starlink, en cambio, se parece más a una red de telecomunicaciones: millones de usuarios, cuotas mensuales, capacidad ampliable y servicios que pueden crecer país a país.

El segmento Connectivity generó 11.387 millones de dólares en 2025, con un crecimiento interanual cercano al 50 %. Además, registró 4.423 millones de beneficio operativo y 7.168 millones de EBITDA, según el resumen del S-1. Esa combinación de escala, crecimiento y rentabilidad explica por qué Starlink se ha convertido en la pieza más visible del relato financiero de SpaceX.

SegmentoIngresos 2025Crecimiento interanualMargen brutoMargen operativo
Space4.100 millones $+8 %67 %-16 %
Connectivity / Starlink11.400 millones $+50 %48 %39 %
AI3.200 millones $+22 %32 %-198 %
Total SpaceX18.700 millones $+33 %49 %-14 %

Los datos muestran un contraste claro. El negocio de conectividad es el que más pesa, el que más crece y el que mejor contribuye a resultados operativos. El negocio espacial conserva márgenes brutos elevados, pero soporta fuertes inversiones en desarrollo, especialmente alrededor de Starship. El segmento de inteligencia artificial, por su parte, añade una nueva capa de ambición y riesgo: genera ingresos, pero también fuertes pérdidas.

spacex starlink

El cambio de escala de Starlink se apoya en una ventaja difícil de replicar. SpaceX no solo opera la red de satélites, sino que también controla buena parte del coste de desplegarla. Falcon 9 y, en el futuro, Starship permiten lanzar más capacidad orbital con una economía que otros operadores tienen difícil igualar. La compañía usa sus cohetes para construir la infraestructura que después vende como servicio.

Los cohetes ya no son el mayor negocio, pero siguen siendo la ventaja

Que Space sea un segmento menor en ingresos no significa que sea secundario. Al contrario. Sin el negocio de lanzamientos, Starlink no tendría la misma estructura de costes ni la misma velocidad de despliegue. SpaceX ha convertido la reutilización de cohetes en una ventaja industrial que alimenta al resto de la empresa.

El segmento Space incluye Falcon, Dragon, Starship y servicios para clientes comerciales, NASA, defensa y otras agencias. En 2025 ingresó algo más de 4.000 millones de dólares y registró una pérdida operativa de 657 millones. El motivo principal está en la inversión: solo Starship absorbió unos 3.000 millones de dólares en I+D durante ese año, según el desglose del S-1.

Magnitud financiera 2025Dato aproximado
Ingresos totales18.700 millones $
Beneficio bruto9.200 millones $
Coste de ingresos9.500 millones $
Gastos operativos11.800 millones $
Pérdida operativa2.600 millones $
Margen operativo-14 %
CapEx 2025 citado por App Economy Insights20.700 millones $

La compañía gasta más de lo que gana en términos operativos porque está financiando varias apuestas a la vez: Starship, expansión de Starlink, inteligencia artificial, infraestructura de cómputo y proyectos de largo plazo. Ese perfil explica por qué SpaceX puede mostrar al mismo tiempo un negocio de conectividad muy rentable y una cuenta consolidada todavía en pérdidas.

La pregunta para inversores y analistas es si ese gasto está construyendo barreras de entrada o acumulando una estructura demasiado pesada. En compañías de infraestructura tecnológica, la frontera entre inversión estratégica y consumo excesivo de capital puede ser fina. SpaceX apuesta por que cada dólar invertido en cohetes, satélites, IA y red aumente la ventaja del conjunto.

La inteligencia artificial añade ambición y riesgo

La parte más nueva del modelo es el segmento AI. La incorporación de xAI, Grok y X dentro del perímetro financiero de SpaceX cambia la lectura de sus cuentas. En 2025, este segmento generó unos 3.200 millones de dólares de ingresos, pero registró una pérdida operativa de 6.355 millones. Su margen operativo negativo refleja la intensidad de gasto en modelos, centros de datos, GPUs, energía, talento y producto.

Gasto operativo 2025ImportePeso sobre ingresos
I+D8.600 millones $46 %
SG&A2.600 millones $14 %
Reestructuración500 millones $3 %
Deterioros38 millones $0 %
Total gastos operativos11.800 millones $63 %

Para una compañía tradicional, dedicar el 46 % de los ingresos a I+D sería una señal de presión extrema. En SpaceX, la lectura es distinta, aunque no necesariamente cómoda. La empresa está tratando de combinar tres negocios de capital intensivo: espacio, conectividad global e inteligencia artificial. Cada uno exige inversiones propias, pero el argumento estratégico es que juntos pueden reforzarse.

La conectividad de Starlink genera ingresos recurrentes. Los cohetes reducen el coste de desplegar satélites. La IA puede aportar software, productos y demanda de infraestructura. Y la red orbital puede convertirse en una capa de comunicaciones útil para consumidores, empresas, gobiernos y, quizá más adelante, servicios de computación distribuida. Es una tesis ambiciosa, pero también expuesta a ejecución, regulación, deuda y competencia.

Una empresa integrada, no tres negocios separados

La clave del modelo de SpaceX está en la integración. Un operador tradicional de satélites debe comprar lanzamientos. Un proveedor de Internet por satélite depende de fabricantes, espectro, gateways y despliegues costosos. Una compañía de IA necesita centros de datos, energía, chips y usuarios. SpaceX intenta unir varias de esas piezas bajo una misma estructura.

Esa integración puede crear ventajas. También aumenta la complejidad. SpaceX debe fabricar y lanzar cohetes, operar una constelación de satélites, vender servicios de conectividad en decenas de países, cumplir regulación, sostener inversiones en Starship, competir en IA y convencer al mercado de que todo forma parte de una misma plataforma.

El riesgo regulatorio tampoco es menor. Starlink depende de licencias de espectro, autorizaciones nacionales y relaciones con gobiernos. Starship necesita aprobaciones de lanzamiento y demostrar fiabilidad. La IA añade debates sobre datos, seguridad, consumo energético y competencia. Cuanto más integrada es la empresa, más frentes abre.

Aun así, la imagen financiera de 2025 deja una idea clara: SpaceX ya no puede entenderse solo como una empresa de cohetes. Los lanzamientos crearon la marca y siguen siendo la base de su ventaja, pero Starlink es hoy el negocio que más ingresos aporta y el que mejor explica su atractivo comercial. La compañía de Elon Musk ha pasado de vender acceso al espacio a vender conectividad global sobre una infraestructura que ella misma despliega.

La gran cuestión es si esa arquitectura permitirá sostener el crecimiento sin que las pérdidas de IA y las inversiones en Starship devoren el flujo que genera Starlink. Por ahora, SpaceX ha demostrado que puede convertir cohetes en una red comercial de escala mundial. Lo que falta por demostrar es si puede convertir esa red en una plataforma rentable para la próxima década.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto ingresó SpaceX en 2025?

SpaceX generó unos 18.700 millones de dólares de ingresos en 2025, según el desglose incluido en su documentación financiera y recogido por varios análisis del S-1.

¿Qué parte de los ingresos procede de Starlink?

El segmento Connectivity, impulsado por Starlink, aportó aproximadamente 11.400 millones de dólares en 2025, cerca del 61 % del total.

¿Los cohetes siguen siendo importantes para SpaceX?

Sí. Aunque el segmento Space ya no es el mayor por ingresos, sigue siendo la base que permite a SpaceX desplegar y mantener Starlink con una ventaja de coste frente a muchos competidores.

¿Por qué SpaceX perdió dinero si Starlink es rentable?

Porque la compañía está invirtiendo grandes cantidades en Starship, inteligencia artificial, infraestructura y expansión. El segmento AI registró pérdidas muy elevadas, lo que pesa sobre el resultado consolidado.

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