En el contexto actual del mercado inmobiliario español, las viviendas en venta con inquilino han cobrado un protagonismo notable. Según datos de Alfa Inmobiliaria, este tipo de propiedades representaron el 9,7 % del total de transacciones en 2025, una cifra que casi duplica la de hace cinco años y que refleja el crecimiento sostenido de este segmento dentro del sector.
El atractivo de estas viviendas se encuentra, en gran medida, en los descuentos que suelen aplicarse, que oscilan entre el 10 % y el 20 % en comparación con inmuebles equivalentes sin inquilino. Esta situación ha propiciado el interés de inversores institucionales, que actualmente concentran cerca del 22 % de las operaciones en este ámbito. La rentabilidad del alquiler ha experimentado un descenso significativo, pasando del 6,8 % en 2021 a aproximadamente el 4,2 % en la actualidad, lo que ha llevado a muchos propietarios a considerar la venta de sus activos con el inquilino a bordo.
El cambio en el comportamiento del mercado está influenciado por varios factores, entre los que destaca la entrada en vigor de la Ley por el Derecho a la Vivienda. Esta normativa ha limitado la actualización de las rentas y ampliado la duración de los contratos, provocando que muchos pequeños propietarios se sientan inseguros y decidan abandonar el mercado de arrendamiento. En contraste, los inversores con mayores recursos han comenzado a acaparar estas propiedades, lo que augura una concentración del mercado en manos de grandes tenedores.
Desde Alfa Inmobiliaria se señala que este auge en el interés por viviendas con inquilino responde a la seguridad de ingresos inmediatos y la posibilidad de evitar períodos de vacancia que suelen afectar a las inversiones en alquiler tradicional. Sin embargo, es importante advertir que este tipo de transacciones conllevan sus propios riesgos, especialmente en relación con los contratos de arrendamiento vigentes que limitan las rentas y pueden implicar prolongados procesos de desalojo en caso de impagos.
Con la mirada en el futuro, se anticipa que la tendencia continuará en 2026. A pesar de que no todas las inversiones serán adecuadas para todos los perfiles, desde la compañía enfatizan la importancia de realizar un análisis meticuloso que contemple aspectos como el historial de pagos y las condiciones específicas del inmueble. La combinación de rentabilidad y estabilidad que pueden ofrecer estas inversiones podría resultar interesante, siempre que se lleve a cabo una debida diligencia en cada caso.







