La presión fiscal sobre el trabajo volvió a aumentar en 2025 en buena parte de las economías avanzadas. Ese es el mensaje principal que deja el informe Taxing Wages 2026 de la OCDE, que constata un repunte de la llamada cuña fiscal —el peso conjunto del IRPF y las cotizaciones sociales soportadas por trabajadores y empresas, descontadas las prestaciones monetarias— en la mayoría de países miembros. La organización subraya además que el incremento fue especialmente visible en los hogares con hijos, lo que redujo la ventaja fiscal que tradicionalmente habían mantenido frente a los contribuyentes sin descendencia.
En términos agregados, la cuña fiscal de un trabajador soltero sin hijos con salario medio alcanzó el 35,1 % de los costes laborales en la OCDE en 2025, el nivel más alto desde 2016. Ese indicador subió en 24 de los 38 países analizados, bajó en 11 y se mantuvo sin cambios en 3. Bélgica volvió a encabezar la clasificación con un 52,5 %, seguida de Alemania, Francia, Austria e Italia.
España aparece en la parte alta de la tabla. Para un trabajador soltero sin hijos con salario medio, la cuña fiscal se situó en el 41,4 % en 2025, por encima de la media de la OCDE, y registró un aumento interanual de 0,31 puntos porcentuales. En la descomposición de ese incremento, la OCDE atribuye 0,25 puntos al impuesto sobre la renta y 0,05 puntos a las cotizaciones empresariales, mientras que las cotizaciones del empleado permanecieron estables en el cálculo comparado.
España mantiene una carga superior a la media de la OCDE
El informe permite además aterrizar el dato español con cifras concretas. En el capítulo dedicado a España, la OCDE calcula que un trabajador soltero sin hijos con salario medio tuvo en 2025 unos ingresos brutos de 32.678 euros. De esa cifra, el impuesto sobre la renta representó el 17,1 %, las cotizaciones sociales del trabajador el 6,48 % y el total de pagos netos de transferencias el 23,5 %. Si se añaden las cotizaciones empresariales, la cuña fiscal total asciende al citado 41,4 %.
La comparación con otros niveles salariales también resulta reveladora. Para un salario del 67 % del salario medio, la cuña fiscal en España fue del 37,9 %; para un salario del 167 %, subió al 46,2 %. Es decir, el sistema español mantiene una progresividad clara, pero parte ya de una carga elevada para un trabajador medio.
Tabla: cuña fiscal de un trabajador soltero sin hijos en 2025
| País / media OCDE | Cuña fiscal total |
|---|---|
| Bélgica | 52,5 % |
| Alemania | 49,3 % |
| Francia | 47,2 % |
| Austria | 47,1 % |
| Italia | 45,8 % |
| España | 41,4 % |
| Media OCDE | 35,1 % |
Datos de la OCDE para un trabajador soltero sin hijos con salario medio en 2025.
Las familias con hijos pierden parte de su ventaja fiscal
Uno de los hallazgos más destacados del informe es que la carga sobre los hogares con hijos aumentó más que la de los trabajadores solteros. En el conjunto de la OCDE, la cuña fiscal de una pareja con un único perceptor de renta y dos hijos subió 0,46 puntos, hasta el 26,2 %, mientras que la diferencia respecto al trabajador soltero con salario medio se redujo en 0,31 puntos, hasta 8,9 puntos. La OCDE interpreta este cambio como una pérdida de ventaja fiscal para las familias trabajadoras.
En España, esa misma comparación deja una fotografía parecida. La cuña fiscal de una pareja con un solo salario y dos hijos fue del 36,8 %, frente al 41,4 % del trabajador soltero sin hijos. La diferencia existe, pero es reducida: apenas 4,6 puntos porcentuales, muy por debajo de la brecha media de la OCDE.
Tabla: comparación entre España y la OCDE en 2025
| Hogar analizado | España | Media OCDE |
|---|---|---|
| Soltero sin hijos, salario medio | 41,4 % | 35,1 % |
| Pareja con un salario y dos hijos | 36,8 % | 26,2 % |
| Ventaja fiscal para familias | 4,6 p.p. | 8,9 p.p. |
Datos de la OCDE sobre la cuña fiscal en 2025.
Este punto es importante porque ayuda a entender una de las conclusiones de la OCDE: los sistemas fiscales siguen siendo, en general, más progresivos para los hogares con menores ingresos y con hijos, pero esa progresividad se está erosionando en algunos casos. El informe añade que, desde 2000, los países de la organización han tendido a reforzar la progresividad sobre las rentas por debajo del salario medio, mientras que apenas ha cambiado en los niveles de ingresos superiores.
Los salarios reales mejoran, pero no compensan igual en todos los países
La OCDE también analiza la evolución de los salarios. En 2025, el salario medio nominal creció en los 38 países y avanzó en términos reales en 35. En España, el salario medio bruto pasó de 31.472 euros en 2024 a 32.678 euros en 2025, un aumento del 3,8 %. Con una inflación estimada del 2,6 %, la mejora real del salario antes de impuestos fue del 1,2 %. Sin embargo, la organización calcula que la tasa media personal aumentó 1,5 % en el mismo periodo, lo que limita parte del avance del ingreso disponible.
Ese es, en el fondo, el corazón del debate que plantea la OCDE: aunque en muchos países los salarios han empezado a recuperarse en términos reales, la subida de impuestos efectivos sobre el trabajo reduce el alivio que esa mejora puede ofrecer a los hogares. Y en economías como la española, donde la cuña fiscal del trabajador medio ya se sitúa claramente por encima del promedio del club de países desarrollados, la discusión sobre cuánto pesa realmente el trabajo en la recaudación vuelve a ganar fuerza.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la cuña fiscal que usa la OCDE?
Es el porcentaje de los costes laborales que se va en impuestos sobre la renta y cotizaciones sociales pagadas por trabajador y empresa, una vez descontadas las prestaciones monetarias que recibe la familia trabajadora.
¿Cuál fue la cuña fiscal media en la OCDE en 2025?
Para un trabajador soltero sin hijos con salario medio, la media fue del 35,1 % en 2025.
¿Qué dato registró España en el informe Taxing Wages 2026?
España anotó una cuña fiscal del 41,4 % para un trabajador soltero sin hijos con salario medio, claramente por encima de la media de la OCDE.
¿Favorece el sistema fiscal a las familias con hijos en España?
Sí, pero menos que en la media de la OCDE. En España, la diferencia entre la cuña fiscal de un soltero sin hijos y la de una pareja con un salario y dos hijos fue de 4,6 puntos, frente a 8,9 puntos en la media de la organización.








