valecomida.jpgMuchas veces las ganancias en nuestros sueldos pueden venir de la mano de ahorros fiscales para la empresa y para nosotros mismos. Manejar adecuadamente los incentivos que permite la Hacienda Pública puede conseguir el milagro de lograr una subida sustancial en nuestra nómina y además ahorrarle un dinerillo a nuestro jefe, por lo que nos estará eternamente agradecido hasta que deje de estarlo.

Y conseguiríamos ese aumento no sólo por la vía de transformar parte de nuestras remuneraciones dinerarias en otras “en especie” sino también porque dejaríamos de pagarle al fisco, lo cual no está nada mal aunque “Hacienda seamos todos”.

Las fórmulas para conseguir nuestros objetivos están tasadas, no obstante, y sujetas a control pero pueden ser buena solución. Entre ellas destacan los vales de comida, las ayudas de empresa a guarderías o el pago de un seguro médico. Los límites están en los 9 euros diarios por persona y día en el caso de los vales o tarjetas de comida mientras para los seguros médicos son de 500 euros al año por persona, pudiendo estar incluidos el cónyuge del trabajador y sus hijos.

Hay que insistir que la ventaja de estas percepciones está en que ahorramos impuestos y cotizaciones sociales por lo que también debemos ser conscientes que la empresa cotizará menos por nosotros lo que sin duda tendrá trascendencia futura en la pensión a percibir, siendo optimistas y creyendo que la vamos a cobrar. Por esta causa es desaconsejable que se acuda a estas fórmulas si ya rozamos la edad del retiro.

En todo caso pueden ser buenas razones para posibles negociaciones sobre subidas de sueldos, si es se tiene la suerte de poder negociar.

Vía: negóciame.