Al final España campeona en la Eurocopa, se ha producido un fenómeno deportivo y sociológico muy importante y transcendente para la sociedad española. Deportivamente ha quedado demostrado que la selección española es respetada y temida en Europa y en el mundo entero. Hay selección para rato, jugamos bien y además son un ramillete de jóvenes con la cabeza muy bien amueblada, dotados de una serenidad envidiable y, sobre todo, personas con mucho sentimiento y nobleza. Con estas cualidades presumo que van a llegar muy lejos, como deportistas y como personas. Al menos existe una organización que funciona con éxito y que deja una indeleble huella por donde pasa, además está representando con excelencia la Marca España, muy sutilmente está promocionando nuestro gran país, nuestro turismo, nuestro saber hacer, y todos los bienes y servicios que se producen en nuestra piel de toro y se exportan a todos los mercados. Mi más grata y sincera enhorabuena, y no me olvido del señor Vicente del Bosque, alma mater de este fortalecido equipo humano.

 

Como también fue un gran hombre Alan Turing, su nombre figura en la historia de la ciencia al mismo nivel que el de Newton o el de Darwin. Nació el 23 de junio de 1912, por lo tanto celebramos su centenario. Dedicó toda su vida, su corta vida pues se suicidó a los 41 años de edad, al estudio de la computación, a la ingeniería informática. Comenzó a ser reconocido cuando creó y desarrolló el concepto de Máquina de Turing, los inicios de lo que posteriormente serían las calculadoras físicas o programadas y los ordenadores. Este científico se interesó en la colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, fue un verdadero especialista en conocer los códigos de las comunicaciones cifradas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en un autentico experto trabajando en el Departamento Criptoanalitico Británico , ayudando a los aliados para conseguir reducir el tiempo de guerra y evitar muertes inútiles. Consiguió interceptar los códigos encriptados de los alemanes, desarticuló los códigos encriptados que los nazis utilizaban en sus comunicaciones.

Lamentablemente, una vez terminada la guerra dedicó todo su tiempo a la investigación sobre las máquina o lo se conoce como Inteligencia Artificial, será en 1954 cuando decide acabar con su vida por motivos realmente hoy estúpidos, pero en aquella sociedad inglesa no encajaba un científico con un perfil homosexual, fue detenido y condenado por indecencia, no pudo supera el tratamiento de una terapia hormonal experimental. Una autentica pena, pudo haber hecho mucho por la sociedad de su tiempo y, sobre todo por la interceptación de comunicaciones peligrosas para la estabilidad política internacional. Quizá habría conseguido que con sus innovaciones, nuestro equipo económico pudiera haber interceptado lo que se está fraguando en Bruselas y Berlín por la Merkel, respecto a nuestro rescate. Una pena.