imagesca2zssmy.jpg Uno de los factores que más influye en el alza de los precios inmobiliarios en España proviene seguramente de la tendencia a vivir en casas en propiedad desdeñando hasta cierto punto la opción del alquiler. Tampoco es cuestion de culpar a los ciudadanos de ésto, tanto los actuales precios de los alquileres como las escasas facilidades y seguridades para poner en este régimen tu propiedad con el riesgo de impagos o destrozos, se conjugan en que el parque de viviendas dedicadas a este concepto sea relativamente pequeño.

Por eso no es mala noticia en absoluto que el Ministerio de la Vivienda quiera orientar sus políticas hacia nuevos horizontes que tengan a los arrendamientos como protagonistas. La manera de ponerlo en práctica ya es otro cantar dado que no es fácil derribar barreras mentales muy arraigadas. Siempre se dice eso de que es mejor comprar porque así “se tiene algo” mientras que alquilando al final te has gastado tu dinero en nada.

Este razonamiento es cierto si consideramos el alto precio actual del alquiler pero si realmente es una alternativa competitiva que no añada el riesgo de morosos y vándalos en su precio, entonces debemos considerar que con la diferencia monetaria de pagar una hipoteca podemos realizar muchas otras inversiones. En otras palabras, tendremos “algo”.

Y también es positivo que las nuevas promociones de viviendas públicas no sólo incentiven el alquiler, junto a otros beneficios fiscales cara a la oferta, sino que permanezcan en menos de la administración constituyendo un patrimonio de los ciudadanos. Al fin y al cabo, son de todos.

Enlace: Diario de un empresario; Cinco Días.