
NVIDIA ya no cotiza como una startup: el mercado empieza a poner precio a su tamaño
NVIDIA no tiene hoy el problema clásico de una empresa cara que no gana dinero. Tiene casi el problema contrario: gana tanto, crece tan rápido y domina una parte tan crítica de la inteligencia artificial que el mercado empieza a preguntarse hasta dónde puede llegar una compañía que ya pesa más que muchas economías nacionales. La duda no es si








