Durante el día de hoy no han parado de salir noticias el caso de las tarjetas B o tarjetas “opacas” empleadas por algunos directivos y consejeros de Caja Madrid y Bankia para gastos privados valorados en más de 15 millones de euros entre 2003 y 2012.

Fuente: 20minutos.es/
Fuente: 20minutos.es/

Esta mañana el portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Salvador Victoria, ha anunciado la decisión de Ignacio González, presidente, de cesar al director general de Economía, Pablo Abejas, con motivo del presente caso. Además ha pedido a Carmen Cafranga, actual presidenta de la Fundación Caja Madrid que abandonara el cargo.

Y así ha sucedido, apenas hace unos minutos se ha recibido un comunicado remitido a Europa Press en el que Carmen Cafranga, ante el escándalo de las tarjetas, ha decidido presentar su dimisión. En el comunicado explica que a la vista de las informaciones aparecidas en diversos medios de comunicación estos días sobre las tarjetas de empresa, presenta su dimisión con “el fin de preservar los intereses de la Fundación Obra Social y Monte de Piedad Caja Madrid“.

Salvador Victoria ha explicado que la Comunidad de Madrid no tiene competencias en la supervisión financiera, ya que es algo que depende del Ministerio de Economía y Hacienda y del Banco de España, y ha dicho que serán los usuarios de las tarjetas los que, dentro de su reconocido derecho a la defensa, tendrán que justificar el buen uso.

Mencionar que entre los nombres de esos ex directivos, aparece el del ex presidente de la entidad Rodrigo Rato.

Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, se ha pronunciado sobre el tema en la Cadena Ser, donde hemos podido escuchar “Lo lamento profundamente que existan sospechas sobre 86 exdirectivos de la antigua Caja Madrid por cargar gastos privados a la entidad. Comprenderá que si a alguien le duele es a mí“.

No obstante, ha añadido que han mejorado los controles de fraude,la crisis sirve para limpiar y ahora esto no pasa en esa entidad bancaria (Bankia) ni en ninguna entidad bancaria de carácter público, semipúblico o parapúblico, porque hemos mejorado los controles, hemos limitado la retribución de los directivos y hemos formalizado muchísimas cosas desde una experiencia que es negativa“.