Los huracanes y tifones son algunos de los desastres naturales más comunes, por desgracia, en los últimos tiempos, y en este sentido, empresarios de todo el mundo, pero especialmente claro de las zonas que suelen verse afectadas por este tipo de fenómenos, ha comenzado a contratar en los últimos años los clásicos seguros contra estas situaciones, así que a continuación vamos a analizar algunas de las claves para entender estas pólizas.

Por caso, una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta es revisar completamente nuestra cobertura. En este sentido, existen pólizas que se otorgan a solicitud expresa del asegurado, las cuales generalmente no está incluidas en todos los paquetes de coberturas estándar para el ramo de daños y tampoco de las pólizas conocidas como de “Todo Riesgo”, así que a menos que te encuentres en una zona de huracanes constante, no te des por cubierto en este sentido.

También debes analizar detenidamente, en este caso, las denominadas “exclusiones de conceptos”. Es decir, existen a veces ciertos bienes a la intemperie, o edificios que se encuentran descubiertos, ya que no cuentan con puertas y ventanas, los cuales tampoco están cubiertos por este tipo de pólizas, que suelen ser muy medidas en este aspecto. Por eso, una desatención en este sentido puede repercutir de forma importante en los montos indemnizados respecto al total de la pérdida real sufrida, así que debemos estar atentos allí también.

Finalmente, conviene siempre realizar una revisión exhaustiva de los daños. En este caso nos referimos a contratar un especialista que pueda alertarnos sobre algunos problemas secundarios de los huracanes y fenómenos de este tipo, que puede que no veamos a simple vista por no ser conocedores del tema, y que entonces reclamemos un monto menor al que en realidad nos corresponde, aunque ésto es algo que también puede aplicarse a otras ramas de seguros.