Cotilleos oficina

Si hay algo que al cabo de un tiempo puede llegar a ser molesto en la oficina es el cotilleo, claramente. Frases como “¿Te has enterado ya?, ¿no sabes lo que han dicho?” son constantes en todos los empleos del mundo en los que hay algo de tiempo libre, y como casi ninguno de ellos es la excepción, está claro que alguna vez tú mismo puede haber corrido rumores, o peor aún, ser parte de ellos.

En cualquier caso, el problema es que además se trata muchas veces de una enorme cantidad de cotilleos prácticamente sin ningún fundamento más que molestarnos y hacer difícil el día a día, por lo que muchos se preguntan ya cómo hacer para llegar a la oficina cada jornada laboral sin tener que sentirse mal por todo lo que ocurre y se dice a sus espaldas.

En este sentido, los especialistas sociales para este tipo de situaciones han decidido dividir los rumores en tres tipos diferentes: los que se refieren a uno mismo, a un jefe o condiciones de trabajo y los que ponen su punto de mira en la compañía. Obviamente todos tienen elementos en común, que es la divulgación de un hecho -verdadero o no- que alguien más dentro de la firma no debería conocer, claro, hasta que lo conoce.

Una de las cuestiones que debemos tener muy en cuenta siempre que queramos evitar los chismes alrededor de nuestra persona, como especifican estos expertos, tiene que ver con dejar las cosas claras acerca de los temas sobre los que pueden generarse cotilleos. Por ejemplo, si todos saben lo que sucede con una persona determinada, ya nadie tendrá necesidad de estar inventándolo. Se puede perder privacidad pero se ganará tranquilidad.

Otra clave es no caer en la falta de control. Puede suceder muchas veces que al contrario de lo que pensamos, no querer escuchar los cotilleos nos termina jugando en contra porque nos pone más nerviosos, pero la realidad es que a veces es mejor escucharlos, y demostrar que nos importan poco y nada, concentrándonos en el trabajo, en un buen libro que hayamos llevado, o cualquier otra cosa.