Prestar dinero familiares

Aunque muchas veces el factor humano es el gran olvidado a la hora de pensar en las inversiones, existen ciertas situaciones que no podemos perder de vista cuando de nuestro dinero se trata. Estamos hablando de aquellos casos en los que prestamos dinero a nuestros familiares, una práctica tan común como peligrosa, para la cual nosotros aconsejamos tener siempre algunos recaudos.

Lo primero que debemos tener en cuenta en estos casos es que aunque es evidente que uno siempre querrá ayudar al que tiene al lado, y más cuando existe un lazo afectivo, el dinero es una de las principales causas de enemistad entre los amigos o cercanos, y conviene ser cuidadosos. Es preferible estar enojados por la negación de un préstamos que luego prisioneros de que el dinero no se devuelva.

Para simplificarte la tarea en este caso, la primera recomendación que podemos hacerte es que siempre apuestes por clasificar a tus parientes. Verás, no es lo mismo prestarle a un hermano que a un primo segundo que casi nunca vemos, y por eso siempre hay que tener mucho más reparos cuanto menos cercana sea la persona. Una buena alternativa en estos casos es analizar cómo se maneja ese pariente con su dinero en otros aspectos.

Además, es importante que en estas situaciones siempre seamos responsables del dinero que prestamos. Verás, lo que sucede es que muchas veces no analizamos cuál es el rol que jugamos al prestar dinero a un pariente, y la culpa también es nuestra en esos casos. Si le prestamos a alguien que sabemos que no nos va a devolver el dinero, luego no podremos quejarnos.

Algunas otras cuestiones que debes tener en cuenta en estos casos es que así como has prestado dinero, no vayas con miedo a pedirlo cuando se haya cumplido el plazo establecido. Incluso, puedes decirle a tu familiar que te lo devuelva para tu cumpleaños, de forma que se ahorre un regalo, y claro, tienes que hacerte la idea de que no contarás con el dinero por algún tiempo.