Una de las mayores revoluciones de las empresas en los últimos años (grandes o pequeñas) ha sido, a parte de las tan traídas redes sociales y el mundo 2.0 y todas sus aplicaciones, la conversión de empresas y oficinas en lugares tradicionales en otros espacios muchos más eficientes y ecológicos, tanto por la parte de los beneficios o el ahorro energético que eso puede suponer para las propias compañías como desde el punto de vista del confort y comodidad para las personas que desempeñan su trabajo en las mismas instalaciones.

Así que, por eso, todos los que estabais pensando en hacer e vuestro lugar de trabajo un entorno más ecofrienly aquí os traemos un par de sugerencias que seguro os serán muy interesantes.

  •  Aprovecha al máximo la luz solar. Si en ti oficina o lugar de trabajo se dispone de ventanas o ventanales, coloca tu mesa de trabajo o tu espacio de tal forma que aproveches al máximo las horas de luz natural que los días nos ofrecen. Ahorrarás en la factura y, por otro lado, la luz del sol da una vida y luminosidad que las lámparas artificiales no logran reproducir.
  • Reduce el consumo de papel (reciclando fotocopias que no se usan o evitando imprimir copias innecesarias) así como el almacenamiento de los mismos.
  • Evita los humos!!. Aunque no es muy fácil ahora con el cambio de la legislación antitabaco, debemos evitar lo máximo posible el humo en nuestro despacho. Que nadie encienda cigarrillos a sus anchas.
  • No sólo la contaminación física es mala para el ambiente de una oficina, la contaminación acústica es tan desagradable o más. Trabajar en un ambiente relajado será mucho más agradable y productivo que convertir una oficina en una discoteca (si lo que nos gusta es trabajar con un poco de música) o un circo romano (si nos gusta charlar con los compañeros)

Pues bien, aquí tenéis un par de recomendaciones a seguir a la hora de hacer vuestra oficina un lugar más sostenible. Lo cierto es que este tema daría para mucho, por lo que no dudéis en dejarnos vuestras opiniones y reflexiones al respecto.

 

Fuente: Guioteca