Aunque distintos estudios han demostrado en los últimos tiempos que la vivienda es el bien más preciado de los madrileños, la crisis está obligando a muchas familias a dar de baja el seguro con el que protegen sus hogares de posibles daños, situación que se ha confirmado mediante las últimas evaluaciones, según las cuales el 15% de estas casas no cuenta con una póliza de ningún tipo.

De hecho, los más recientes datos del Ministerio de Fomento y la consultora del sector, “ICEA”, indican que en la región hay 2.986.354 viviendas, de las que 445.091 carecen de un seguro del hogar, lo que equivale a una cifra cercana al 15%, cuando antes eran sólo 410.828 las que se encontraban en esta situación, que podríamos definir como “de riesgo”.

La cuestión es que, en los últimos 12 meses, las aseguradoras han rescindido casi 11.000 de estas pólizas. Además, unas 23.000 nuevas viviendas tampoco lo tienen, algo que si bien podía deducirse como consecuencia lógica de la crisis financiera que afecta a todo el país, recrudece en la ciudades más pobladas, por la enorme cantidad de gente que llega a asentarse cada año.

En este sentido, y si bien un buen número de clientes mantiene su seguro, aunque sólo para casos de incendio, robo o responsabilidad civil a terceros, tampoco faltan los casos de las personas que deciden cancelarlos, en vista de que, incluso cuando en poco tiempo, se presume, arreglar una fuga de agua podría llegar a ser más costoso que la cobertura durante todo el año para este tipo de situaciones.

Al respecto, se explica que el importe medio anual de una póliza de hogar asciende a 214 euros para asegurar un piso y sus enseres tasados en unos 206.000 euros; al tiempo que son las goteras el siniestro que más afecta a los inmuebles de la región, donde cada año se producen unas 735.000 en promedio.