empleado ideal

Una de las principales preocupaciones que tenemos todos los que en algún momento hemos trabajado como empleados dentro de una empresa, tiene que ver directamente con esa necesidad interna, y también efectiva, de cumplir con todos los requerimientos que la persona que se encarga de contratarnos y darnos un salario a fin de mes, pretende de nosotros.

Lo primero que debes considerar en este sentido, es que la reputación se encuentra por encima de cualquier otra cosa que podamos pensar. Lo básico al respecto es que la reputación se fortalece con cada pequeña acción de nuestras vidas, aunque juega en contra que podemos perderla enteramente con sólo realizar una mala acción, por lo que debemos ser cuidadosos y constantes.

Ser confiable, o leal, es luego una de las cualidades más apreciadas por las empresas porque con ella es como los empleados demuestran sus niveles de compromiso. Incluso, si en momentos de crisis e incertidumbre como los que se viven actualmente en España eres capaz de demostrar que estás a muerte con la compañía, de seguro tus superiores te lo sabrán agradecer.

Por otro lado, es importante que, en la medida de lo posible, y a medida que vas tomando tus primeros trabajos, vayas invirtiendo en tu crecimiento, así que busca la manera de mantenerte actualizado y aprender nuevas habilidades, preferentemente que se encuentren relacionadas con el campo en el que te desarrollas, y en último caso, que no tengan nada que ver aunque puedan ser útiles en algún momento.

Finalmente, ten en cuenta, sobre todo si eres de hablar mucho, que a las empresas y los superiores no les importan las declaraciones de amor a la firma de parte de sus empleados, simplemente porque no están acostumbrados a ellas. Ahora bien, si puedes demostrar ese mismo compromiso con acciones, estate seguro de que los tendrás en un bolsillo.