Empresa extranjero

Hace no mucho tiempo analizábamos los factores que se debían tener en cuenta cuando queríamos llevar nuestra empresa al exterior del país, y si ese era un primero paso insoslayable, en esta oportunidad queremos repasar también algunos consejos que creemos que pueden serte de suma utilidad en el caso de que estés preocupado acerca de cómo poder mantener las bases de tu compañía fuera del país.

A nuestro entender, lo primero que tienes que tener en cuenta es que más allá de factores circunstanciales, como lo pueden ser los requisitos burocráticos, tratados de comercio y demás, el éxito de tu empresa en el exterior va a depender casi exclusivamente de los dotes de gestión y liderazgo que puedas imprimirle a la misma junto con tu gente.

Aquí tienes que tener en cuenta una premisa básica en el mundo de los negocios, y que tiene que ver con que muchas veces los mercados son tiranos, desde el punto de vista de que puede ser más difícil mantenerse en un negocio que previamente instalarse. Lo importante es que aunque la cosa marche bien, no pierdas de vista tus objetivos y el rumbo que quieres que tenga la empresa.

Otra cuestión muy importante a tener en cuenta es que cuando arribamos a nuevos mercados, evidentemente estamos tratando de llegar a gente que no nos conoce. Para poder lograr que nuestros productos o servicios se vendan, es muy importante intentar conquistar a estos potenciales nuevos clientes, y en ningún caso imponerles nada.

En líneas generales, te mencionamos algunos factores que pueden ser decisivos: grandeza de la empresa en mercados globales, estrategias previas, elección adecuada del destino de la nueva sucursal, control de gastos, el idioma y la cultura, los socios en el país de destino, y la posibilidad de cambiar el destino si el elegido no funciona.