Las vacaciones de verano suelen ser el momento más utilizado por las personas para buscar aquella vivienda que tanto necesitan. En esos días, tienen más tiempo para visitar las agencias, indagar en portales inmobiliarios o patearse las ciudades. Sin embargo, es durante la vuelta a la rutina, en septiembre, cuando se toma la decisión real de comprar una vivienda y materializar la adquisición.

Actualmente es el mejor momento para dar el paso y adquirir una vivienda. Son muchas las razones para hacerlo entre las que podemos destacar los elevados precios del alquiler, la progresiva subida del coste de la vivienda o la flexibilización de las condiciones para la concesión hipotecaria.

Para que este proceso sea más sencillo, nos hacemos eco de las tendencias publicadas por el portal Casaktua a la hora de adquirir una vivienda.

Demanda elevada

Según los últimos datos del INE, la compraventa de viviendas no para de crecer. En julio aumentó un 16.2% respecto al mismo periodo del año anterior. En los siete primeros meses del ejercicio, la compraventa ha aumentado en 11,7%. Tal y como muestran las previsiones, el nivel de transacciones seguirá subiendo hasta alcanzar unas 600.000 viviendas de media en los 3 próximos años.

En este sentido, debido a la elevada demanda, es importante ver el mayor número de inmuebles, negociar el precio y si das con la casa ideal, no pensarlo dos veces.

Hipotecas al 100% y bajan los diferenciales

El número de hipotecas tampoco para de crecer aumentando casi un 4% interanual en junio, una tendencia que se mantendrá en los próximos meses. Esto es debido a la flexibilización en las concesiones y el resurgimiento de la hipoteca al 100% que, aunque están empezando a proliferar, exigen cierta estabilidad laboral, un porcentaje de endeudamiento adecuado con respecto a los ingresos, no haber estado nunca en un listado de morosidad y, disponer, al menos, de una cantidad en efectivo equivalente al 10% del valor del inmueble, para poder hacer frente a los gastos que puedan derivarse de la formalización de la venta.

Las  hipotecas de tipo variable también son noticia por la bajada de los diferenciales que en algunas entidades se sitúan en el 0,99%. También afecta la tendencia negativa del Euribor, una tendencia que cambiará ya para el próximo año 2019.

Ayudas del nuevo Plan Vivienda y proliferación de las VPO

Existen diversas alternativas para lanzarse a la compra de una vivienda. Si la adquisición se ubica en un municipio rural de menos de 5.000 habitantes ahora es posible beneficiarse del nuevo Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, que contempla ayudas a la compra para menores de 35 años en las zonas afectadas por la despoblación rural. También está la opción de solicitar viviendas de protección oficial, las cuales, después de unos años de descensos, están volviendo a tomar rumbo impulsadas por la planificación de promociones de obra nueva.

Vivienda como inversión

Una de las prácticas más habituales en los últimos meses, es la de adquirir una vivienda para alquilarla. Debido a los bajos tipos de interés y la subida de los precios del alquiler, la rentabilidad media se ha situado en un 10,4% durante el segundo trimestre de 2018. Los expertos afirman que esta tendencia seguirá al alza en los próximos meses.

Las principales capitales españolas, las más caras para comprar

Según los últimos datos de Tinsa, el estirón de precios de julio se lo llevaron, por orden, las grandes ciudades (sobre todo, Madrid y Barcelona), las áreas metropolitanas y la costa mediterránea.

Por zonas, el incremento del segundo trimestre estuvo encabezado por Madrid capital, Málaga y Palma de Mallorca, mientras que la recuperación sigue sin concretarse en regiones como Extremadura, Galicia o Castilla-La Mancha. Esta notable aceleración se moderará a finales de año, aunque el crecimiento continuará empujado por la solidez de la demanda y el repunte de los alquileres.