empresario.jpgCrear una empresa siempre supone un reto aunque nos fijemos sólo en los procesos previos, elegir sector y producto, elaborar un plan de negocio, buscar financiación, arriesgar ahorros propios y ajenos así como el propio mecanismo burocrático que entorpece y ralentiza lo que debiera considerarse como algo más “natural”.

Fijándonos en esto último, las trabas continuas para, una vez decidida la creación de una entidad, realizar los trámites imprescindibles y alcanzar personalidad jurídica. España es uno de los países más complejos en este sentido y además caro. El montante relativo a este concepto puede oscilar entre los 400 y los 1.800 euros.

Y el tiempo a emplear tampoco es escaso, de 4 días a dos meses, lo que también supone un coste ya que el tiempo es dinero. Se creyó que la fórmula de la Sociedad Limitada Nueva Empresa (SLNE) serviría para aligerar estas cargas pero en la práctica hay que oponer bastantes matices. De hecho el nombre mercantil que se deriva de esta clase de sociedades las hacen incluso antipáticas por lo que se acaban cambiando, vía notario y registro, lo que alarga el plazo efectivo de puesta en marcha.

Quizá podamos dar algunos consejos para que no se amargue aún más este difícil “parto”:

Planifica y decide la creación de tu empresa con antelación procurando además que el inicio de operaciones coincida con el año natural;

Busca un nombre mercantil en función de tus necesidades, si deseas tener un dominio de internet asegúrate que está libre;

– Utiliza la SLNE sólo si tu negocio no va a estar ligado a la denominación de tu empresa y sé consciente de que esta fórmula se encarece si quieres cambiar el nombre que te dan;

– No pienses en las subvenciones como base de tu empresa cuando quieras empezar un negocio pero infórmate de las exenciones y ayudas que sí existen para emprendedores;

Calcula de manera realista el capital social que necesitas, no se trata de cubrir el mínimo y luego ir poniendo dinero de tu bolsillo. El capital sirve para empezar con cierta garantía financiera;

– Es preferible una SL a una SA, a una SLNE y a una Cooperativa. Cuantos menos socios mejor, cuantos menos administradores mejor aún.

Y, por supuesto, tesón y suerte.

Enlace: consumer.