Un nuevo informe trimestral muestra el daño causado en la economía estadounidense sufriendo una caída del 2% del PIB del país. La causa principal se debe al duro invierno sufrido en EEUU, este desplome supone la mayor contracción económica sufrida en el país desde que comenzara la crisis financiera y económica que tanto ha afectado a todos los países del mundo.

Las malas condiciones metereológicas han provocado que el consumo haya descendido mucho, la nieve y la fuerza del viento provoca que la gente salga menos de casa y que por ejemplo las constructoras y otros servicios tengan que frenar su actividad. Obama dijo a finales del año pasado que el PIB aumentaría un 3%, pero no se esperaba que las malas condiciones climáticas afectaran tanto a la economía del país.

A pesar de los malos datos, con la llegada de la primavera se ha mejorado ligeramente el consumo y mayor aumento de los empleos, por lo que poco a poco se trata de recuperar la situación económica actual. Según el Departamento de Comercio estadounidense la venta de coches y el mercado inmobiliario ha subido en el mes de Mayo y se espera que durante el verano aumenten otros sectores.

Este tipo de incidentes no son controlables aunque sí previstos por los metereólogos, de hecho, la semana pasada, la Reserva Federal rebajó sus previsiones anteriores y pronosticó un avance del PIB este año del 2,1%, mientras que en 2015 será del 3%. El desplome del PIB refleja las contribuciones negativas de la inversión en inventarios privados, las exportaciones, el gasto de los gobiernos locales y estatales y las inversiones fijas residenciales y no residenciales.

La situación económica de Estados Unidos no es crítica ni mucho menos, pero el país debe luchar ahora contra los daños ocasionados por el duro invierno, echando a la basura los esfuerzos y especulaciones sobre la economía nacional.