engaños seguros

Estamos convencidos de que a estas alturas ya sabes que no se puede confiar demasiado en las compañías de seguro, pero lo cierto es que existen algunos trucos sucios de ellas que podemos llegar a soportar, porque están “dentro de las reglas de juego”, mientras que otros resultan sencillamente inaceptables. Es por eso que ahora queremos hablar de una de las maniobras más deleznables que algunas firmas nacionales llevan a cabo.

El procedimiento de esta trampa es en esencia bastante sencillo, ya que consiste más que nada en que se realiza una póliza de una vivienda sobre los metros cuadrados útiles, en vez de sobre los metros construidos. Eso genera en principio un problema, y es que como resulta lógico, no hay coincidencia entre los datos que nosotros exponemos, y los que figuran en el seguro de la compañía.

Pues bien, esta estrategia tan lamentable, que sólo sirve para dejar gente en la calle a cambio de una ganancia ínfima para la que tienen los seguros, comienza a desarrollarse mientras el corredor comienza a preguntarnos por otras cuestiones más superficiales, como por ejemplo el valor de la casa, el valor del contenido, con que está construida la casa, el año de edificación, y demás, con lo que logrará distraerte.

De esta forma, es muy probable que aunque tú le señales acerca de los metros construidos que tiene la vivienda, él anote a propósito sólo aquellos que se consideran útiles, lo cual es una trampa sumamente sucia de estas firmas. El problema es que tan pronto firmas la póliza das tu consentimiento, y luego ya no hay forma de volver atrás.

Como agravante, en muchos de los casos estas firmas solicitan una copia de la inscripción catastral y aún así hacen la póliza por los metros útiles y no por los construidos. Si todavía te preguntas qué logran con ellos, pues es muy sencillo, lo que consiguen es muchas veces pagar menos de lo que se ha destruido, y en los casos más extremos, incluso ahorrarse la totalidad del pago.