Escucha activa para solucionar los problemas

En inteligencia emocional, el término escucha activa tiene una gran importancia. Se trata de la actitud que puedes tener en el mundo de la empresa para mejorar tus relaciones laborales, sacar un mayor partido a una reunión de trabajo o saber resolver un problema de trabajo. La escucha activa implica poner atención en el mensaje de un tercero, salir del mundo interior y eliminar las interferencias que muchas veces, surgen en medio de un diálogo.

Así sucede cuando en una conversación, en vez de vivir el momento, te centras en todos los recados que tienes que hacer a la salida del trabajo, por ejemplo. La escucha activa implica aprender a respetar los turnos de la palabra. No meter prisa a otra persona a la hora de expresarse, cada uno tiene su ritmo.

También es adecuado buscar el momento adecuado para hablar temas importantes. Por ejemplo, si tienes un problema con un compañero de trabajo evita hablarlo delante de los demás y busca un momento de intimidad para poder compartir las impresiones con calma. Puedes invitarle a tomar un café en el descanso para hablar con más tranquilidad.

Los problemas roban energía a nivel emocional. Por ello, apuesta por centrar tu energía en buscar soluciones realistas para esa situación en concreto. En general, es bueno aprender a ceder. En la medida que aprendes a escuchar, también descubres que para la otra persona es mucho más fácil escucharte, darte tu espacio y la importancia que mereces.

Los enemigos de la escucha activa son: soberbia, vanidad, egoísmo, ego, complejo de superioridad… En cambio, la escucha crece al compás de la humildad, la comprensión y el respeto mutuo.  

Image:  De Psicología