Lo que todos nos temíamos, y de lo que nadie en el Ejecutivo se atrevía a hablar, ha sido confirmado por una fuente extranjera, algo que se está convirtiendo en tristemente cotidiano: Goldman Sachs da por hecho que a mediados del próximo mes de septiembre el gobierno español pedirá un segundo rescate (blando, que lo llaman), esta vez total y no sólo para el sector financiero.

Después de varios desmentidos y de declaraciones rotundas de que España no necesitaría un rescate, lo cierto es que ya tenemos la fecha (hipotética) de la segunda ayuda a nuestro país. La primera ya la negociaron hace varias semanas. La segunda, será dentro de un mes.

Dice la entidad que esta fecha es la idónea, según el gobierno español, para poder saber con exactitud qué le ofrece y en qué condiciones el Banco Central Europeo (BCE). Declara el organismo americano que  «continuamos viendo a España como la primera en la fila a este respecto (pedir ayuda y aceptar las condiciones), aunque no esperamos que se produzca una petición hasta mediados de septiembre como muy pronto».

Siguiendo con su razonamiento, la entidad prevé que el gobierno español esperará a ver lo que sucede en la reunión del Consejo del 6 de septiembre  para ver cuales son las nuevas medidas de Mario Draghi para frenar la suba de los intereses de la deuda soberana de los países más al sur de la Unión Europa.

A partir de esa fecha, el gobierno podría decidir si piden el rescate al EFSF y, de hacerlo, cómo y cuándo se haría.

Y que esto se va a producir no es algo que se crea improbable en los mercados. Por eso desde que saltó el rumor de un segundo rescate, ahora si integral, a nuestro país los especuladores nos han dado un respiro. La prima de riesgo a bajado de forma considerable y los intereses de los bonos también se han relajado.

 

Fuente: Europa Press