Según ha manifestado el ministro español de Defensa, Pedro Morenés, en las últimas horas, España se suma al reclamo por la vuelta a la legalidad constitucional en Mali a la mayor brevedad posible. Al mismo tiempo, el funcionario ha destacado que espera que se respete en el país la celebración de las elecciones previstas para abril, en medio de la grave situación política que ha traspolado a la esfera social, cobrándose ya la vida de más de 50 ciudadanos locales.

Morenés, que en las últimas horas mantuvo además una serie de reuniones, a fin de discutir con sus homólogos europeos la situación en toda la región del Sahel, ha especificado que la posición de la Comunidad Europea es la de “condenar” el golpe militar sucedido en esta nación, y por eso se encuentran solicitando estos dos hechos mencionados anteriormente.

Además, se espera que esta misma postura sea la defendida por el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, que estará en Bruselas y discutirá con sus colegas de la UE la situación en Mali en estos días. De hecho, esta misma persona, aseveró que el golpe no afecta a las negociaciones entabladas por el Gobierno para tratar de liberar a los cooperantes españoles Enric Gonyalons y Ainhoa Fernández, quienes se encuentran apresados en la zona norte del país.

Por otro lado, y teniendo en cuenta la incertidumbre generada por la situación política en Mali a causa del golpe perpetrado el miércoles por un grupo de militares rebeldes en la capital, Bamako, García-Margallo ha querido enviar un mensaje tranquilizador acerca de los cooperantes secuestrados el pasado 23 de octubre en los campamentos saharauis de Tinduf, y de quienes se esperan mayores novedades.

“Los españoles secuestrados están en una zona donde el golpe no tiene ningún tipo de incidencia. Los cambios políticos que se hayan producido en Bamako no afectan” aclaró; recordando que el golpe de Estado comenzó el miércoles con un motín en un cuartel a 15 kilómetros de la capital, por el rechazo de los reclutas a ser movilizados para participar en los enfrentamientos entre el Ejército y las fuerzas independentistas denominadas “tuareg”, en el norte del país.