Según ha determinado el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Patrick Stuebing y Susan Karolewski, quienes son hermanos de sangre y han mantenido una relación incestuosa por años, teniendo como resultado cuatro hijos, no tienen derecho a tener una situación de este tipo. Esto, porque según dictaminó la Corte, la Justicia Alemana tiene derecho a vetar el incesto. La cuestión es que a este Tribunal se dirigieron ambos hermanos luego de que Patrick pasase más de un año en prisión por su relación.

Todo comenzó, no obstante, teniendo en cuenta la historia de ambos. Patrick y Susan no se conocieron de niños. Cuando Patrick tenía tres años, fue entregado a un hogar de acogida por los malos tratos de su padre y a los siete fue adoptado por otra familia, sin conocer a sus verdaderos allegados sino hasta el 2000.

Al morir la madre biológica de ambos, en diciembre de ese mismo año, Patrick -que entonces tenía 23 años- y su hermana pequeña -de 16- se acercaron hasta tal punto que al cabo de un par de meses ya habían mantenido varias relaciones sexuales. Desde entonces y hasta el 2005, la pareja tuvo cuatro niños, dos de los cuales sufren distintas discapacidades, y siendo que tres de ellos se encuentran a cargo de servicios asistenciales alemanes: los dos nombrados anteriormente, y otro con problemas cardíacos.

Entonces, Stuebing fue condenado en noviembre de 2005 a 14 meses de prisión por incesto, considerando que incluso previamente ya había sido condenado por el mismo motivo a un año de cárcel y a dos meses de prisión, en otras dos condenas por cargos de incesto. Sin embargo, su hermana no fue condenada, debido a que “padece un trastorno de la personalidad y depende considerablemente de su hermano”, por lo que es sólo “parcialmente” responsable de sus actos.

En febrero de 2006, el condenado recurrió al Tribunal Federal Constitucional alemán, que rechazó su petición, al considerar que la condena por incesto no atenta contra la vida privada, sino que pretende proteger el matrimonio y la familia, por el riesgo de los niños nacidos del incesto. Ahora, Estrasburgo ha dado el visto bueno a las sanciones sobre este hombre.