Higiene mental en el trabajo

Es muy importante tener una perfecta salud física pero también, emocional para poder tener calidad de vida y esperanza en el presente. ¿Cómo puedes tener una higiene mental en el trabajo que te ayude a desempeñar mejor tu función?

1) En primer lugar, ten en cuenta que cada día debes empezar de nuevo. Es decir, debes olvidar todo lo negativo que haya sucedido el día anterior. De lo contrario, corres el peligro de ir acumulando estrés, tensiones y malestar. Por ello, céntrate en el presente y quédate cada día con los mejores momentos que hayas vivido en el trabajo.

A modo de ejercicio, puedes escribir un diario de gratitud al llegar a casa en el que escribas tres momentos de la jornada laboral en los que te has sentido especialmente bien y satisfecho contigo mismo.

2) Aprovecha el tiempo y haz las cosas en su momento. La prisa no es una buena consejera. Y en ocasiones, el estrés surge por dejarlo todo para el último momento. No hace falta que te quedes más rato en la oficina, sencillamente, porque si te organizas bien, aprovechas mucho mejor cada minuto.

3) Cultiva la serenidad en tu vida. En caso de que arrastres también problemas personales y familiares importantes, corres el peligro de llevarlos al horario de trabajo. Debes separar espacios para evitar la contaminación emocional.

4) Piensa en positivo, hazte la vida agradable a ti mismo.

5) Cultiva tu talento y mejora tus posibilidades a través de la mente creativa. Para ello, cultiva tu creatividad interior a través de formas de expresión universales como la escritura, la pintura o la música.

También te puede interesar:
¿Qué es la empatía?

6) A veces, es necesario pedir ayuda, por ejemplo, puede ser positivo pedir la ayuda de un psicólogo en un momento de malestar.

Imagen: Mantenerse Bien