nachovidal.jpgNo es la única industria afectada por cambios en los gustos, accesos del cliente o consumidor al producto final, novedades tecnológicas o falta de adaptación al medio.

Lo paradógico de la crisis de la industria pornográfica (tradicional) es que está ocurriendo cuando mejores condiciones existen para hacer negocio: cada vez hay más contenidos, eso sí on-line, mejores maneras de venderlos, más clientes y más variados, multitud de formatos y alternativas, así como un aluvión de nuevas páginas deseosas de incluir este tipo de temática porque, simplemente, vende y mucho.

No es cierto que haya crisis de la pornografía porque es un producto que me atrevería a decir que cada vez es más demandado, lo que pasa es que no valen las estructuras tradicionales porque todo ha cambiado y demasiado deprisa seguramente.

Me extraña que no haya habido ningún consultor que anticipara la situación y, por supuesto, las soluciones. Pero lo cierto es que las hay, sólo hace falta un poquito de imaginación: esa cualidad para la que el “porno” nunca ha dejado lugar.