En ocasiones cuando vemos estos dos términos, jornada continuada y jornada partida pensamos que la diferencia entre ellas es que en una se descansa (jornada partida) por ejemplo para ir a comer (sería una jornada de 9-14 y de 16-20 horas más o menos) mientras que en otra (jornada continuada) sería una jornada sin descansos (9-17 horas o así).

Bueno, en realidad sí que sería eso pero con un matiz. En la jornada continuada sí que se tiene un descanso de al menos 15 minutos para los trabajadores (30 minutos si son menores de 18 años) y ese descanso se remunera.  La jornada de trabajo de una “jornada continuada” suele exceder de seis horas continuas de trabajo.

Por su parte, la jornada de trabajo partida es aquella que, entre el periodo de trabajo y el descanso median más de una hora de descanso.

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