Seguramente conoces más de una persona que se mueve en la dirección que el dinero le marca, incluso al punto de haber desarrollado un deseo excesivo por las riquezas materiales, volviéndose una especie de manía. Sin embargo, el caso es que ese deseo puede escapar realmente a la voluntad de estas personas, sobre todo cuando somos testigos de una patología denominada “la crematomanía”, que es de la que queremos hablar en esta ocasión.

¿Cómo se manifiesta la crematomanía?

Sucede que la crematomanía es mucho más común de lo que se cree, e incluso se trata de alguna forma de la causa más común por la cual las personas tienden a poner el dinero por encima de su familia, amistades y todo tipo de entorno social. Cuando detectan que alguno de ellos les genera más pérdida que ganancia, enseguida comienzan a alejarse aduciendo todo tipo de excusas, pero nunca admitiendo que es su intención de obtener más dinero la que les mueve.

La crematomanía
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Pero por otro lado, los expertis sociales que alertan de la crematomanía tampoco dejan de tener en cuenta la existencia de otros factores que pueden jugar de forma decisiva en la misma instancia, como la necesidad de reconocimiento social a través del éxito profesional, en los negocios o en la política, de modo que a veces cuando estamos en presencia de alguien que sufre de la crematomanía, no lo hace por el dinero en sí, sino por el poder que el dinero otorga, como una droga más de las sociales.

Quienes hayan visto recientemente la película El lobo de Wall Street de Martin Scorsese, protagonizada por Leonardo DiCaprio se darán una idea de lo que decimos, y lo cierto es que los síntomas de la crematomanía no siempre son aceptados por quien la padece. Por supuesto, existen tratamientos profesionales que tienen como fin poder liberar a las personas de su sufrimiento de la crematomanía, aunque ninguno de ellos es sencillo, y paradójicamente, mucho menos barato.