Estamos ya a finales de año, un mes en el que son muchas las empresas que se dedican a poner orden en sus tiendas y almacenes con el objetivo de empezar el año nuevo con buen pie y con todo ordenadito (aunque eso dure poco tiempo).

El caso es que una de las tareas que se suele realizar en esta época son los inventarios, es decir, saber qué productos tenemos en el almacén o en donde lo almacenemos todo y qué es lo que nos falta. Estos inventarios suelen realizarse con el ordenador de modo que se cuenta la cantidad de productos que se tienen y se anotan para saber de lo que tenemos de sobra y de lo que se carece o hace falta reponer.

Los inventarios son muy importantes para no malgastar dinero ni tener un desequilibrio en los materiales de tal forma que siempre se tenga lo justo de cada material necesario (y no nos faltan piezas sueltas).  Los inventarios suelen hacerse dos veces al año, una antes del verano y otra en diciembre.