Sabido es que cuando los mercados financieros tambalean o incluso se desploman muchas personas buscan otro tipo de inversiones para consolidar su capital.

La crisis hipotecaria ha tenido en el mercado de arte a uno de sus principales beneficiarios.
Los datos de las principales salas de subastas a ambos lados del Atlántico indican que las ventas de arte contemporáneo durante la última primavera alcanzaron un total de 333 millones de euros.

En España el hecho no ha pasado desapercibido. Un informe de la Asociación de Artistas Visuales de Catalunya (AAVC) indica que el sector de la creación plástica en España genera 1.468 millones de euros anuales y representa un valor añadido bruto sobre la economía española de 824 millones de euros. La cifra corresponde a el 0,18% del sector servicios y un 0,12% respecto del valor añadido bruto total de la economía del país.

En el mismo informe se destaca que unas 19.000 personas trabajan en el sector el cual está compuesto por 1.226 instituciones vinculadas a la comercialización de obras de arte.
Esto se corresponde con los datos recabados por la Encuesta Financiera de las Familias, publicada en diciembre por el Banco de España en donde se indica que el de hogares que invertían en joyas, obras de arte y antigüedades ha pasado del 18,2 al 19,3%. Las personas entre 45 y 54 años son los que más se inclinan por invertir en arte.

Además de la misma encuesta se desprende que  se ha producido un aumento de valor en los bienes artísticos de inversión, que han pasado de representar un 1,5 de la media del valor del activo para los hogares a situarse en el 2,7.

En resumen España es un país que cada vez más invierte en arte y que sin dudas fábrica piezas cada vez de mayor finura.