Como cada vez que nos encontramos frente a un desastre natural, de mayor o menor magnitud, los seguros comienzan tan pronto finalizado el mismo, a realizar sus propios relevamientos del lugar, de modo que tras el paso del huracán Sandy por Nueva York y sus alrededores, no podía ser la excepción, destacando en primer término que los especialistas calculan sus gastos, en aproximadamente tres veces los del huracán Irene.

De hecho, más allá de esta especulación, los expertos han anunciado que se tardará tiempo en determinar la cifra exacta debido a la magnitud del desastre, considerando además la enormidad de aseguradoras locales que se encuentran relacionadas con los diversos accidentes y destrozos producidos, y que en muchos casos, deberán actuar en conjunto.

Lo interesante del caso, fuera de todo lo anteriormente expuesto, es la pregunta que se realizan muchos en los Estados Unidos, al intentar saber concretamente quién pagará todos los daños causados por Sandy, y que no afectan sólo a los elementos visibles en la superficie, sino también a otros como túneles del tren subterráneo, vías de ferrocarriles, transformadores eléctricos y demás, que afectan directamente a la vida de las personas.

En este sentido, una de las primeras fuentes a consultarse no puede ser otra que AIR Worldwide, una de las tres firmas más utilizadas por la industria de seguros para calcular las exposiciones a desastres, según la cual los problemas ocasionados por Sandy, traducidos a costos en dólares, podrían llegar hasta los 15.000 millones de dólares, en el peor de los casos.

Pero para colmo, y pensando en que serán los contribuyentes con sus impuestos quienes deberán hacerse cargo de los gastos de orden público, es importante saber que las cifras mencionadas anteriormente no estarían cubriendo inundaciones de residencias, ni tampoco las del subte y los túneles de transporte de acceso a todo el mundo.