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Al realizar una contratación de seguros, es importante tener en cuenta algunas cuestiones básicas que solemos dejar de lado: la letra chica. ¿Te has tomado el tiempo realmente de leer detenida y cuidadosamente la letra chica del contrato de seguros? Pues ciertamente se trata de algo fundamental que todos debemos considerar, puesto es el apartado en el que se guardan las noticias no tan buenas para el cliente.

Leer antes de firmar

Ya sea un contrato de seguro o una simple nota, siempre es recomendable leer con detenimiento aquello que pretendemos firmar. En este sentido, al firmar el contrato de nuestro seguro debes tener en cuenta que estas sellando un acuerdo.

No debes dejarte llevar por la prisa por la necesidad de contar con un seguro y tomate tu tiempo para leer la letra chica del contrato, cuyo principal contenido tiene que ver con las condiciones legales y específicas del producto. Te será de gran utilidad para cuando necesites hacer uso de tu seguro.

Los contratos pueden prestarse siempre a la “libre interpretación” y de ello se valdrán las compañías para salir siempre beneficiados, por eso es sumamente importante estar al tanto de lo que firmamos, para que cuando llegue el momento de hacer uso de nuestro seguro no nos llevemos ninguna sorpresa al respecto.

De hecho, hablar del asegurado o del bien asegurado parece ser una obviedad, sin embargo, hay ocasiones en las que se crea cierta confusión que luego perjudican al cliente que contrató el servicio.

Es sumamente importante dejar en claro qué es lo que se asegura, de quien hablamos cuando hablamos de “beneficiario” de ese seguro y quién contrata al seguro. Puesto que si algunos de estos ítems se presta a la confusión podrían suponer una pérdida de dinero importante en caso de siniestro.

¿Ya contrataste tu seguro? Cuéntanos tu experiencia con la letra chica.

Fuente: Entorno Inteligente