absentismo.jpgLa economía se aprende y aplica en la calle, en la vida cotidiana, hablando con unos y con otros. Se extraen ejemplos, se sacan conclusiones, se cotejan experiencias y se amplian miras y visiones. Y si con quien se mantiene conversación es de fiar, además, se conocen asuntos que dejan mucho más poso y más real que los titulares de los periódicos.

Se comenta que los bancos no sólo han cortado el grifo para la concesión de hipotecas o los créditos para nuevas edificaciones sino que también para todo lo relacionado con el sector de la construcción, hasta el punto de no aceptar pagarés, mucho menos letras, ni recibos aún teniendo las cuentas saneadas y la línea de descuento sin cubrir.

La consecuencia inmediata puede ser la de que empresas con papel para descontar no va a poder hacerlo efectivo y no podrá pagar las nóminas de este mes. Después vendrán las suspensiones de pagos, claro.

Debe preocupar que los tenedores del dinero no quieran soltarlo ni con garantía cuando hace menos de un año daban hipotecas al 110% con nóminas por debajo de la cuota mensual a pagar. Tal giro no se explica sólo por el frenazo en la venta de vivienda y la caída, pequeña, en el precio de la misma. Tiene más que ver con las actuaciones de riesgo que han venido desempeñando y que lleva a que actualmente los activos que repaldan esos riesgos valgan mucho menos de lo que esperaban y deseaban.

¿Quién va a pagar los platos rotos?, los directivos que acuñaron tales estrategias permanecen en sus puestos por lo que me temo que será la economía en general la que tendrá que soportar las consecuencias ya que sin crédito no hay negocio.

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