Uno de los retos a los que se enfrentan las empresas españolas es el de no poder gestionar sus servicios de gestión tributaria o legal. En este sentido, 9 de cada diez empresas españolas son Pymes o Micropymes, lo que equivale a decir que la gran mayoría de firmas españolas tienen menos de medio centenar de empleados. Esto complica en gran medida sus posibilidades de gestionar sus trabajos de tipo tributario, lo que genera una serie de problemas muy importantes.

Los problemas de la empresa española en gestión tributaria

Fraude al IRPF

Pese a que el tamaño de una empresa o imposibilidad de asumir un servicio de gestión tributaria no son excusa ante la mala praxis fiscal, lo cierto es que las cifras del fraude al IRPF en España se han disparado a causa de la crisis. Eso es lo que muestra el informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada. Estas cifras, de acuerdo con lo expuesto en dicho informe, llega a los 20.000 millones de euros y, si se contabilizan todos los impuestos que pesan sobre empresas y particulares, a los 40.000 millones.

De acuerdo con los datos del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), el fraude fiscal, es decir, el dinero que no es contabilizado por Hacienda y que tiene su origen en actividades y rendimientos económicos supera el 26% del Producto Interior Bruto Nacional. Sólo los rendimientos de los capitales que los españoles tienen en paraísos fiscales ascienden a 7.400 millones de euros.

Mortalidad empresarial

La incapacidad de llevar una correcta gestión de sus obligaciones fiscales y pagos es una de las principales razones detrás de los elevadísimos niveles de mortalidad empresarial en España. En este sentido, la escuela de negocios Esade apunta que el 80% de las Pymes españolas no dura más de un año a partir de su fundación. Asimismo, el 60% de las compañías de nuestro país no duran más de 5 años.

Problemas de liquidez para hacer frente a los pagos

No contar con un servicio de gestión tributaria propio o ajeno también provoca que las compañías se retrasen (consciente o inconscientemente) en sus obligaciones con la Agencia Tributaria. Sólo en el 2012, último año en el que se ha hecho un recuento, las deudas de las empresas españolas con el fisco superaban holgadamente los 25.000 millones de euros, lo que representa nada menos que un 2,5% del Producto Interior Bruto. Estos datos superan en un 18% los del ejercicio anterior.