tiogilito.jpgEjercer de rico cada vez tiene más coste según se desprende del índice que mide estas cosas y que se llama “Cost of Living Extremely Well Index” elaborado, cómo no, por la revista Forbes. El precio de los productos sólo al alcance de los realmente millonarios como los bolsos de lujo, los vuelos privados o las sesiones de SPA exclusivos se han elevado casi el doble de la inflación que debemos soportar el resto de los mortales.

Puede parecer una tontería pero hay una verdadera industria alrededor de los refinados gustos de quienes ostentan auténticas fortunas que genera, queramos o no, puestos de trabajo directos e indirectos que conviene no olvidar. Y tampoco es que haya existido una eclosión inflacionista que merme la capacidad de adquisición de los ricachones sino que llama más bien la atención el monto acumulado desde hace treinta años.

En cierto modo produce algo de satisfacción que los problemas con los precios no sean sólo para la inmensa mayoría de la población y que también los ricos necesiten apretarse, a veces y de qué manera, el cinturón.