Mastercard lanza Wallet Pay para conectar los monederos digitales a su red global

Mastercard ha presentado Wallet Pay, una cartera de soluciones destinada a conectar monederos digitales locales con su infraestructura internacional de pagos. La propuesta combina pagos NFC, códigos QR, comercio electrónico, emisión de tarjetas y transferencias entre cuentas y wallets, con socios como Alipay+, GCash, KakaoPay, Mercado Pago, MTN, DaviPlata y TenPay Global.

Las claves de Mastercard Wallet Pay en 30 segundos

  • Wallet Pay conecta monederos digitales locales con la red internacional de Mastercard.
  • Incluye pagos NFC y online, tokenización, emisión de tarjetas y transferencias entre cuentas y wallets.
  • Mastercard Move permite mover dinero en más de 200 países y territorios y 150 divisas.
  • Alipay+ participa como puerta de entrada para varios monederos asiáticos y latinoamericanos.
  • Mastercard sitúa el lanzamiento ante un mercado de más de 4.300 millones de usuarios de wallets, con previsión de superar los 6.000 millones en 2030.

El planteamiento intenta resolver una limitación habitual de los monederos digitales: muchos funcionan muy bien dentro de su mercado, pero pierden buena parte de su utilidad cuando el usuario cruza una frontera o intenta pagar fuera de la red de comercios integrada con su proveedor.

Mastercard quiere convertirse en la capa que conecte esos sistemas locales con una infraestructura internacional ya desplegada.

La compañía asegura que Wallet Pay puede dar acceso a más de 150 millones de establecimientos, 25.000 instituciones financieras y miles de millones de credenciales de pago. Las cifras varían ligeramente entre las páginas comerciales y el comunicado de lanzamiento de Mastercard, por lo que deben entenderse como magnitudes de su red y no como comercios que hayan activado automáticamente todos los servicios de Wallet Pay.

Wallet Pay es una familia de servicios, no un nuevo monedero para el usuario

El nombre puede generar cierta confusión. Mastercard Wallet Pay no pretende ser una nueva aplicación equivalente a Apple Pay, Google Wallet, Alipay o Mercado Pago.

Es una infraestructura destinada principalmente a proveedores de monederos, bancos, fintech y otras plataformas de pagos.

Mastercard agrupa bajo esta denominación diferentes tecnologías que permiten a esas compañías ampliar las funciones de sus aplicaciones sin construir desde cero una red internacional de aceptación, tokenización y movimiento de dinero.

Entre ellas aparecen:

SoluciónFunción
Wallet Pay Account TokenizationConvierte cuentas de wallets en credenciales utilizables para pagos
Mastercard Pay LocalConecta tarjetas Mastercard con monederos locales
Wallet ExpressFacilita pagos y funciones tap-to-pay
Mastercard Wallet ServicesInfraestructura para pagos contactless y comercio electrónico
Mastercard Move for WalletsTransferencias entre tarjetas, cuentas y monederos
Mastercard Issuing for WalletsEmisión de programas de débito, crédito o prepago
MDESTokenización de credenciales de pago

Una de las piezas técnicamente más interesantes es la tokenización de la cuenta del wallet.

En lugar de obligar necesariamente al proveedor a emitir una tarjeta física tradicional, Mastercard puede convertir la cuenta o saldo almacenado en el monedero en una credencial de pago tokenizada.

El usuario puede continuar utilizando la aplicación que ya conoce mientras la transacción aprovecha la infraestructura de aceptación de Mastercard.

Según la documentación del producto, las fuentes de fondos pueden incluir cuentas con saldo almacenado, cuentas bancarias, líneas de crédito, recompensas e incluso determinados activos digitales, dependiendo de la implementación.

Eso permite que un monedero nacido como sistema cerrado pueda ampliar los lugares donde sus usuarios gastan el saldo.

Alipay+ conecta parte del mercado asiático con Mastercard

Una de las alianzas principales del lanzamiento es Alipay+, la plataforma internacional de Ant International.

Alipay+ funciona como una capa de interoperabilidad entre diferentes monederos y redes de pagos. Mastercard señala que actualmente conecta más de 50 aplicaciones de monedero y banca y más de 10 esquemas nacionales de pago.

A través de esta colaboración aparecen en Wallet Pay servicios como AlipayHK, GCash, KakaoPay, TNG eWallet y TrueMoney, además de Mi Clip en México.

El acuerdo no significa que todas estas aplicaciones vayan a funcionar exactamente igual.

Cada proveedor puede utilizar diferentes componentes de Wallet Pay y las funciones disponibles dependerán del mercado, la regulación, los acuerdos comerciales y la integración técnica.

AlipayHK, por ejemplo, está utilizando la combinación de Alipay+ y Mastercard para complementar sus pagos mediante QR con pagos NFC, de forma que sus usuarios puedan pagar acercando el teléfono a terminales compatibles fuera de Hong Kong.

TrueMoney plantea una utilización similar para ampliar la aceptación internacional de sus usuarios de Tailandia.

En México, Clip afirma haber utilizado Wallet Pay y Alipay+ para lanzar su monedero de consumo Mi Clip con interoperabilidad internacional desde su puesta en marcha.

Mastercard quiere que QR, NFC y tarjetas dejen de funcionar como islas

La interoperabilidad es probablemente el aspecto más relevante de la estrategia.

El mercado mundial de pagos digitales no utiliza una única tecnología.

Europa y Norteamérica dependen ampliamente de tarjetas y pagos contactless NFC, mientras que en numerosos mercados asiáticos los códigos QR tienen una presencia mucho mayor. Al mismo tiempo, África y otras regiones cuentan con grandes redes de mobile money que no nacieron necesariamente vinculadas a una tarjeta bancaria convencional.

Wallet Pay intenta conectar esas estructuras.

Un proveedor puede conservar la experiencia que utilizan sus clientes en su país y añadir vías de acceso a redes diferentes cuando esos clientes viajan o compran internacionalmente.

El caso inverso también resulta interesante.

TenPay Global, la plataforma internacional de Tencent, trabaja con Mastercard para conectar monederos extranjeros con la red comercial de Weixin Pay en China continental.

La intención anunciada es que visitantes internacionales puedan utilizar sus monederos habituales para realizar pagos mediante QR en establecimientos compatibles con Weixin Pay.

Se trata de una arquitectura donde la capa visible para el usuario puede continuar siendo local mientras varias redes resuelven la transacción por debajo.

El movimiento de dinero va más allá de pagar en una tienda

Wallet Pay tampoco se limita a compras.

Mastercard integra Mastercard Move for Wallets, destinado a transferir fondos entre tarjetas, cuentas bancarias y monederos.

La compañía habla de cobertura en más de 200 países y territorios y 150 divisas.

Esto abre el producto a remesas, transferencias internacionales y movimientos de dinero entre plataformas que tradicionalmente han funcionado como sistemas separados.

Para los proveedores de wallets puede ser una vía adicional de negocio. Para Mastercard supone extender su infraestructura a operaciones que no necesariamente comienzan con una tarjeta pasando por un terminal de pago.

La compañía también ofrece herramientas para que los proveedores creen programas propios de tarjetas de débito, crédito o prepago.

Por tanto, Wallet Pay trabaja en las dos direcciones: puede convertir una cuenta de un monedero en una credencial aceptada sobre la red Mastercard y puede permitir que una tarjeta Mastercard financie o interactúe con un wallet local.

Tokenización en lugar de compartir continuamente el número real

La seguridad se apoya en buena medida en tecnologías de tokenización ya utilizadas en los pagos digitales.

Mastercard Digital Enablement Service (MDES) permite sustituir la credencial real por un token asociado a un dispositivo o transacción.

La idea es reducir la exposición directa del número original de tarjeta o cuenta durante el proceso de pago.

Wallet Pay extiende ese concepto también a cuentas de monederos.

Mastercard indica además que su infraestructura combina tokenización, autenticación, mecanismos contra el fraude y controles asociados al funcionamiento de su red.

Eso no significa que Wallet Pay elimine el fraude ni que todas las integraciones tengan el mismo nivel de riesgo. La seguridad final también dependerá del proveedor del wallet, del dispositivo, de la autenticación utilizada y de la implementación concreta.

Mastercard entra en una batalla por la capa que conecta los wallets

El mercado al que apunta es enorme.

Mastercard cifra actualmente en más de 4.300 millones los usuarios de monederos digitales en todo el mundo y prevé que se superen los 6.000 millones en 2030.

Es una previsión, no una cifra garantizada, pero ayuda a entender por qué las grandes redes de pagos están dedicando recursos a esta categoría.

Los monederos digitales ya no son únicamente un sustituto de la tarjeta física. Algunos han evolucionado hacia aplicaciones que combinan pagos, transferencias, crédito, ahorro, comercio y otros servicios financieros.

El problema aparece cuando cada plataforma desarrolla su propio circuito cerrado.

Construir acuerdos individuales con bancos, redes de tarjetas, sistemas QR y proveedores de pagos de decenas de países resulta costoso. Mastercard ofrece su infraestructura como una capa común para evitar que cada wallet tenga que repetir buena parte de ese trabajo.

Para Mastercard existe también una consecuencia estratégica: el crecimiento de los monederos no tiene por qué desplazar a las redes tradicionales de tarjetas si esas redes consiguen convertirse en la infraestructura que conecta los propios monederos.

Wallet Pay es precisamente una apuesta por ocupar esa posición.

La compañía ya cuenta con proveedores relevantes en Asia, África y Latinoamérica, pero la disponibilidad no será idéntica en todos los mercados. Mastercard advierte de que las funciones, fechas y servicios dependen de requisitos regulatorios, técnicos y de la participación de cada proveedor.

Así que el lanzamiento no crea de un día para otro un wallet universal válido en cualquier país. Lo que hace es ofrecer las piezas para que monederos hasta ahora locales puedan conectarse con más facilidad a una infraestructura internacional de pagos, sin renunciar necesariamente a su propia aplicación, marca o relación con el cliente.

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