Es posible que nunca antes hayas oído hablar de este concepto pero, para recursos humanos, es un concepto que han de tener en cuenta a la hora de gestionar equipos de trabajo, y no solo ellos sino también los líderes de los equipos de trabajo.

La Mentalidad de dirección es el conjunto de creencias e ideologías que determinan el comportamiento y pensamiento de un líder; conjunto de hábitos intelectuales y  de las creencias de los que pueden participar una colectividad o un núcleo.

Esta mentalidad está compuesta por una serie de elementos que, normalmente, están en base a las creencias o hábitos de la sociedad donde existen, es decir, que dependerá de la cultura social que haya. Algunos de esos elementos son:

 

  • Ética.
  • Conjunto de prohibiciones, que cada uno posee o conoce. Con prohibiciones también me refiero a límites porque cada persona marca su propio límite y sabe hasta dónde puede llegar.
  • Sistema jerárquico dentro del cual se ubica. Está basado siempre en los derechos adquiridos (antigüedad, status, …).
  • Sistema de referencia que se utiliza para definir grupos.

El origen de las mentalidades está basado en tres pilares importantes. Por un lado el grupo al que se pertenece, porque no es lo mismo un status y un grupo que otro; la organización, entendiendo como tal la empresa donde se trabaja; y el entorno en el que se mueve.

Las   mentalidades reflejan experiencias sociales y también experiencias del pasado. Para ello, la mentalidad individual de un dirigente es igual a la personalidad de éste más las influencias que sobre él ha ofrecido su entorno.

En este caso, el mayor problema con el que puede encontrarse un líder es la inadaptación de su personalidad del entorno en el que debe actuar y debe intervenir.