Decía el economista Paul Samuelson (1915-2009), Premio Nobel de Economía en 1970, maestro de economistas y una gran persona, que “No hay dos ciclos económicos  exactamente iguales. Sin embargo, tienen mucho en común. Aunque no son hermanos gemelos, se advierte que pertenecen a una misma familia. Para predecir la evolución de los ciclos económicos futuros o pasados, no se puede aplicar ninguna fórmula exacta, como la que se podría aplicar a los movimientos de la Luna  o de un sencillo péndulo”. Creo que puede valer la pena reflexionar sobre este complejo asunto de la salida del ciclo en el que nos encontramos actualmente, estamos viendo como no hay manera de ponernos todos de acuerdo a la hora de establecer un programa  de salida de  la crisis, la presentación de los presupuestos generales ha causado un revuelo descontrolado entre las fuerzas políticas parlamentarias, por ello sería urgente tratar de esforzarse por encontrar una fórmula que pusiera de acuerdo a nuestros líderes para activar políticas de consenso y de arrimar el hombro. De otro será difícil que salgamos indemnes de la recesión, no podemos esperar a que los EEUU  se conviertan en la locomotora del crecimiento, esto aun tardará.

 

El pasado sábado asistí a la representación de la opera Manon de Massenet, de origen francés. Esto fue desde el Metropolitan Opera House (Met) de Nueva York, una retransmisión internacional vía satélite, todo un lujo poder ver a la magnífica soprano Anna Netrebko, una representación en alta definición y sonido digital. Excepcional como interioriza su papel de trágica heroína, como se sufre cuando estamos en la cima del lujo y del bienestar y de repente caemos al vacío de la indigencia y el olvido de los amigos. Una vez más detectamos el comportamiento lúgubre y triste de la economía cuando las aguas bajan turbias.

 

El trasfondo de lo hasta ahora dicho no es otro que requerir a la sociedad y a sus líderes que nos esforcemos por trabajar juntos, todos los países que tenemos unos medios y uno fines muy similares, olvidemos los egoísmos. Lo de la bicicleta es un homenaje a un gran pensador americano, C.Fred Bergsten, un mundialista estadounidense, que ha dedicado toda su vida a promover la integración económica mundial, además de ser un entusiasta defensor del euro. Desde su oráculo en el Peterson Institute opinaba que la liberalización del comercio debe mantener cierto ímpetu, o de lo contrario comienza a dar marcha atrás hacia el proteccionismo (Pensemos en China).