NVIDIA dispara sus ingresos un 106% y afronta un nuevo riesgo: financiar la IA

NVIDIA ha cerrado su segundo trimestre fiscal de 2027 con 96.221 millones de dólares de ingresos, un 106% más que un año antes, y 59.688 millones de beneficio neto bajo criterios GAAP. Son cifras que vuelven a superar las previsiones del mercado, pero también muestran hasta qué punto la compañía ha dejado de depender de la venta tradicional de chips: el negocio de centros de datos aportó 89.000 millones, el 92,5% de toda su facturación. La siguiente cuestión para los inversores ya no es únicamente cuánto puede crecer NVIDIA, sino cuánto capital necesita movilizar toda la industria para sostener ese crecimiento.

Las claves de los resultados de NVIDIA en 20 segundos

  • NVIDIA facturó 96.221 millones de dólares en tres meses, un 106% más interanual.
  • Data Center alcanzó 89.000 millones y ya supone el 92,5% de los ingresos.
  • Para el próximo trimestre prevé unos 108.000 millones de facturación.
  • Vera Rubin empieza su despliegue mientras la oferta continúa limitada.
  • El encarecimiento de la memoria presionará los márgenes pese al fuerte crecimiento.

El beneficio neto ajustado alcanzó los 53.954 millones de dólares, un 118% más, mientras que el beneficio operativo ajustado subió un 124%, hasta 63.956 millones. El beneficio por acción ajustado se situó en 2,22 dólares, frente a 1,01 dólares del mismo periodo del ejercicio anterior. El margen bruto permaneció en un elevado 75%.

Las cifras son extraordinarias incluso para los estándares que NVIDIA ha establecido durante el auge de la inteligencia artificial. Pero la información más interesante para los mercados está empezando a desplazarse desde la cuenta de resultados hacia otro lugar: la enorme cantidad de inversión necesaria para construir la infraestructura que compra sus productos.

NVIDIA ya vende mucho más que una GPU

Durante años resultaba sencillo explicar el negocio de NVIDIA: diseñaba procesadores gráficos y vendía chips cada vez más potentes. Esa descripción se ha quedado corta.

La compañía ofrece actualmente CPU, GPU, sistemas de interconexión, switches, software, librerías, modelos y servidores completos. Plataformas como Blackwell y Vera Rubin están concebidas como sistemas de centro de datos y no simplemente como procesadores independientes.

El propio Jensen Huang resumió esta evolución durante la presentación de resultados con una frase: “Now, compute is revenue”, es decir, la capacidad de computación se está convirtiendo directamente en una fuente de ingresos para las empresas que utilizan inteligencia artificial.

La concentración de NVIDIA en los centros de datos permite medir el cambio.

IndicadorQ2 FY2027Variación interanual
Ingresos96.221 M$+106%
Data Center89.000 M$+117%
Beneficio neto GAAP59.688 M$+126%
Beneficio neto ajustado53.954 M$+118%
Resultado operativo GAAP63.734 M$+124%
BPA ajustado2,22 $+120%
Margen bruto75,0%+2,6 puntos

Fuente: NVIDIA, resultados correspondientes al segundo trimestre fiscal de 2027.

Data Center representa aproximadamente 92,5 dólares de cada 100 que factura NVIDIA. Además, la demanda empieza a diversificarse más allá de los grandes proveedores de nube, con laboratorios de IA, neoclouds, empresas y proyectos industriales adquiriendo infraestructura.

Esto importa desde una perspectiva financiera porque reduce parcialmente la dependencia de un pequeño grupo de hyperscalers, aunque no elimina la elevada concentración del negocio alrededor de la inversión mundial en IA.

El crecimiento continúa, pero aparece un límite físico

NVIDIA tampoco está anunciando una desaceleración inmediata.

Para su tercer trimestre fiscal espera aproximadamente 108.000 millones de dólares de ingresos, con un margen de variación del 2%. Además, su previsión preliminar contempla que la facturación del ejercicio fiscal 2028 crezca alrededor de un 70%.

Vera Rubin tendrá bastante que ver con esa evolución.

La nueva plataforma ya ha entrado en producción y NVIDIA calcula que podría representar aproximadamente el 20% de los ingresos de Data Center durante el tercer trimestre. La compañía señala también que la disponibilidad continuará siendo un cuello de botella al menos hasta el final del ejercicio fiscal 2028.

Aquí aparece una de las paradojas de sus resultados.

NVIDIA sostiene que el problema inmediato no es encontrar compradores, sino fabricar suficientes sistemas para atenderlos. Memoria, empaquetado avanzado, componentes, capacidad eléctrica y disponibilidad de centros de datos condicionan cuánto hardware puede instalar finalmente la industria.

Ese desequilibrio empieza además a reflejarse en los márgenes.

La compañía espera que el margen bruto pase del 75% actual al 74% en el tercer trimestre y anticipa un mínimo aproximado del 71%-72% durante el cuarto. Para el ejercicio fiscal 2028 prevé estabilizarlo alrededor del 72%-73%. NVIDIA atribuye buena parte de esa presión al fuerte encarecimiento de la memoria.

Es una advertencia relevante para los inversores: vender más no implica necesariamente mantener indefinidamente la excepcional rentabilidad alcanzada durante los primeros años del boom de la IA.

La financiación de la IA entra en la ecuación

Existe otro elemento que merece más atención que unas décimas de margen: quién está pagando toda esta infraestructura.

La expansión de la inteligencia artificial exige centros de datos, generación eléctrica, redes, terrenos, refrigeración y decenas de miles de millones en servidores. NVIDIA se encuentra en una posición peculiar porque es uno de los principales beneficiarios de ese gasto y, al mismo tiempo, participa cada vez más en inversiones y estructuras financieras relacionadas con el sector.

Eso ha abierto un debate entre inversores sobre la denominada financiación circular.

El problema no consiste simplemente en que NVIDIA invierta en empresas que utilizan sus productos. Esa práctica puede responder a razones estratégicas perfectamente racionales. La cuestión financiera es determinar hasta qué punto la demanda final de infraestructura procede de negocios capaces de generar suficiente caja y cuánto depende todavía de capital externo, deuda o inversiones cruzadas dentro del propio sector.

La preocupación ha aumentado a medida que los proyectos de centros de datos alcanzan escalas de cientos de miles de millones de dólares. Algunas estructuras financieras vinculadas al despliegue de IA cuentan además con participación, garantías o compromisos de diferentes actores del sector.

Eso no demuestra que exista una burbuja ni convierte automáticamente las ventas de NVIDIA en demanda artificial. Pero sí obliga a analizar la calidad y sostenibilidad de esa demanda, además de su volumen.

Y ahí puede encontrarse una de las principales cuestiones financieras de los próximos ejercicios.

El verdadero examen será el retorno del capital invertido

Los hyperscalers, laboratorios de IA, neoclouds y empresas están construyendo una infraestructura cuyo coste se mide ya en centenares de miles de millones.

Mientras ese gasto continúa, NVIDIA captura una parte considerable del valor porque vende buena parte de la infraestructura necesaria.

Pero existe una diferencia entre que NVIDIA pueda vender sus sistemas y que sus clientes obtengan una rentabilidad suficiente con ellos.

Si los agentes de IA, servicios de inferencia, aplicaciones empresariales y nuevos productos generan ingresos suficientes, la actual inversión podría parecer retrospectivamente la construcción de una nueva infraestructura económica, comparable en algunos aspectos a anteriores grandes ciclos tecnológicos.

Si la monetización avanza mucho más despacio que la capacidad instalada, el resultado sería diferente: depreciaciones elevadas, centros de datos infrautilizados, presión sobre proveedores y reducción del gasto de capital.

NVIDIA se encuentra en una posición privilegiada durante la fase actual porque cobra mientras se construye esa infraestructura. Pero tampoco sería inmune a una eventual reducción de las inversiones.

Existe además competencia creciente. Google, Amazon y otros grandes operadores desarrollan aceleradores propios, mientras AMD intenta aumentar su presencia en IA. A esto se suma China, un mercado que NVIDIA no incluye en sus previsiones de ingresos de computación para centros de datos del tercer trimestre debido al escenario regulatorio y geopolítico.

Los números actuales, en cualquier caso, todavía describen expansión, no contracción.

La compañía acaba de duplicar sus ingresos interanuales, espera superar por primera vez los 100.000 millones de dólares de facturación en un solo trimestre y anticipa otro ejercicio de fuerte crecimiento. Además, devolvió aproximadamente 26.000 millones de dólares a sus accionistas durante el trimestre mediante recompras y dividendos.

La discusión financiera ha cambiado precisamente porque NVIDIA ha alcanzado estas dimensiones. Ya no basta con preguntarse cuántas GPU puede vender.

La pregunta es cuánto rendimiento económico terminarán generando los cientos de miles de millones invertidos alrededor de esas GPU.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto facturó NVIDIA en su último trimestre?

NVIDIA registró 96.221 millones de dólares de ingresos en el segundo trimestre fiscal de 2027, un 106% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

¿Cuánto representa Data Center para NVIDIA?

El negocio de Data Center generó 89.000 millones de dólares, aproximadamente el 92,5% de la facturación trimestral total, y creció un 117% interanual.

¿Cuánto espera facturar NVIDIA el próximo trimestre?

La compañía prevé unos 108.000 millones de dólares, con una variación posible del 2%. Además, su previsión preliminar apunta a un crecimiento de aproximadamente el 70% para el ejercicio fiscal 2028.

¿Cuál es ahora el principal riesgo para NVIDIA?

Además de la competencia y las restricciones comerciales en China, aparecen limitaciones de oferta y mayores costes de componentes, especialmente memoria. A más largo plazo, el mercado deberá comprobar si los ingresos generados por la IA justifican el enorme volumen de inversión destinado a construir su infraestructura.

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